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miércoles, 26 de agosto de 2009

Los Esenios

 

La cofradía de los Esenios ha permanecido oculta al conocimiento profano por lo hermético de su enseñanza, por la elevada misión que les correspondió cumplir y seguramente por no ser mencionados en la Biblia. Ellos prepararon el terreno para que la semilla de Jesús cayera en tierra fértil.

El conocimiento oculto no ignoró a los Esenios, a diferencia del mundo religioso, filosófico y científico, a pesar que en el siglo I eran conocidos.Fue necesario el "accidental" hallazgo hecho en el interior de una gruta, en el año 1947, por un joven beduino, Mohamed el lobo, quien encontró las jarras de greda con rollos de lino recubierto de alquitrán o cera con escritos en pergamino y láminas de cobre de más de 2.000 años de antigüedad para que los esenios fueran nombrados en el mundo moderno.

  Se remonta el misterioso origen de la comunidad esenia al tiempo de las Macabeos, unos 150 años antes del nacimiento de Jesús. Ellos se encargaron de neutralizar, con la Fuerza de sus pensamientos y Poder vibratorio, las bajas vibraciones del entorno en el área donde habría de "nacer" el Mesías.

Tres escritores del siglo I  D. C. los mencionan: Plinio dice: Los esenios habitan en la costa occidental del Mar Muerto. Son gente solitaria y muy superior al resto de la humanidad. Carecen de dinero y las palmeras son su única compañía. Se renuevan de continuo merced a la incesante corriente de refugiados que acuden a ellos en gran número, hombres hastiados de la existencia a quienes las vicisitudes de la fortuna impulsaron a adoptar tal género de vida. Así un pueblo se ha perpetuado, por increíble que parezca, en un lugar donde nadie ha nacido. Muy útil para acrecentar su número es el disgusto de otros hombres por la vida.

Filón inspirado en los esenios ilustró la tesis de su Tratado para probar que todo hombre bueno es también libre. Señala de esta comunidad: Hay 4.000 esenios residiendo en muchas poblaciones de Judea. Evitan las ciudades y prefieren vivir en los pueblos. Tienen todos sus bienes en común y un administrador hace las compras y maneja el dinero. Cultivan la tierra y se dedican a oficios pacíficos, son granjeros, pastores, vaquerizos, agricultores, artesanos y artífices. No deben fabricar instrumentos de guerra ni ocuparse del comercio. Entre ellos no hay esclavos ni señores por estar convencidos que la fraternidad humana es la relación natural de los hombres. Poseen el don de la predicción del futuro, son extremadamente limpios y visten siempre de blanco. No dan importancia al tiempo ni lo usan como excusa para no trabajar. Vuelven gozosos de sus tareas, como quien regresa de un concurso atlético. Los esenios se han reunido a causa de su celo por la virtud y la pasión de su amor a la humanidad.

Josefo escribe: Constituyen de hecho una hermandad que tiene algo de común con los pitagóricos. Identifican el placer con el vicio, se ejercitan en la temperancia y la autodisciplina. Los esenios renuncian también a la riqueza, comen solo los alimentos necesarios. Usan las ropas y el calzado sin lujos. La mayor parte de ellos viven más de 100 años y leen los escritos de los antiguos. Su silencio da la impresión de un tremendo misterio. Sostienen que el cuerpo es cosa corruptible pero el alma es imperecedera. El espíritu emana del más puro éter, un hechizo natural lo arrastra hacia abajo y queda atrapado en la prisión del cuerpo; pero, una vez puesto en libertad por la muerte, se alegra y es llevado a lo alto. Triunfan sobre el dolor gracias a una voluntad resuelta. La guerra con los romanos probó sus almas de cuantas maneras era posible: Estirados en el potro, retorcidos, destrozados, quemados, sometidos a todos los instrumentos de tortura para blasfemar de su Legislador o comer alimentos prohibidos, no consienten en tales demandas y ni una sola vez adularon a sus perseguidores ni derramaron lágrimas. Sonriendo en la agonía y perdonando a los torturadores, exhalaron el alma con júbilo, pues confían que la recibirán nuevamente. Cualquier palabra de ellos tiene más fuerza que un juramento no causan daño a nadie ni por propia determinación ni bajo órdenes; en el caso de obtener autoridad jamás abusará de ella; será un amante de la verdad; mantendrá sus manos alejadas del robo y su alma pura de toda ganancia pecaminosa; no ocultará nada a los miembros de la comunidad y tampoco descubrirá ninguno de sus secretos a los extraños, aun cuando sea torturado hasta la muerte; transmitirá las reglas tal como las recibió y preservará con cuidado los libros grupales.

La comunidad esenia vivía como conjuntos de anónimos campesinos. Estudiaban entre otras disciplinas los secretos de las plantas y minerales con sus aplicaciones para beneficio humano, descubriendo sus maravillosos poderes curativos.

Eran un grupo rigurosamente iniciático y esotérico, como tal tenían tres niveles para la Enseñanza, regidos por rigurosas Leyes de silencio jamás violada por un esenio. Las comidas comunitarias eran la primera incorporación del aspirante, en ellas se leían e interpretaban las Sagradas Escrituras en su esencia y no en su forma. El Iniciado esenio recibía el conocimiento de las Sagradas Leyes, comprendía la divinidad del hombre septenario con el alma que permanece en una etérea región entre el espíritu y el cuerpo corruptible y transitorio que la ayuda a crecer. Mediante técnicas y disciplinas lograban transformar el conocimiento recibido en sabiduría, esa sabiduría que desde lo interno brota con su luz hacia afuera.

Ser esenio significaba ser un ejemplo de moralidad, pues en forma natural aprendían a controlar toda pasión, deseo y cólera. No apetecía las cosas temporales, sin egoísmo servía a los demás desarrollando sus valores espirituales.

No se regían por rituales externos. Jesús estuvo entre los esenios, en su círculo interno aprendió el dominio de los sentidos y el desapego a lo externo, desarrollando su elevado nivel de Conciencia suprahumana en la materia. Vence todas las limitaciones del plano temporal y recibe la Cuarta Iniciación, la más grande jamás dada ni recibida en la Tierra. Saben los Iniciados esenios entonces que su misión ha dado el fruto deseado, el Mesías inicia su misión.

Queda liberado Jesús de todo lo que lo unía a los esenios. Ellos no deberán intervenir, de ahora en adelante Él deberá continuar solo como el Mesías que es. Sólo Él podrá en Sí mismo saber lo que el Padre le encomendó. Jesús llegará a ser Jesucristo o la energía del Padre dimanada por Jesús a los hombres. En el desierto le son ofrecidas todas las riquezas materiales y los poderes para ser en la Tierra como hombre el rey de reyes, ese rey que el pueblo judío esperaba para dominar el mundo. Rechaza la tentación y acepta la misión. Cumplida su misión, los esenios, a los 50 años de haber desencarnado Jesús se dispersaron y...

Uno de los escrito esenio más importante es el Evangelio de los Doce Santos, redescubierto en 1888 y traducido del arameo por el Rev. Gideon Jasper Ouseley, en él se dice:

Y las aves se reunieron alrededor de Jesús y le dieron la bienvenida con su canción y otras criaturas vivas se pusieron a sus pies y él los alimentó y ellos comieron de sus manos.  Les dice Jesús: Estas criaturas son tus compañeras en la gran casa de Dios, si son tus hermanos y hermanas, tienen el mismo respiro de vida en la Eternidad. Y quien cuide a al menos una de éstas, y les dé de comer y beber, lo mismo está haciendo conmigo.

En el Manual de Disciplina esenio III, 13 - IV, 26 se lee: El origen de la Verdad está en el Lago de la Luz y el de la perversidad se encuentra en la Fuente de Oscuridad, todo aquel que practique Justicia está bajo el dominio del Príncipe de Luz y camina por el camino de la luz; todo aquel que practica perversidad está bajo dominio del Ángel de Tinieblas y camina en el camino oscuro.

http://club.telepolis.com/jesusagrario/esenios/esenios.htm

martes, 23 de junio de 2009

EL SOLSTICIO EN LA HISTORIA Y LA MASONERÍA

INTRODUCCION

Por acá en el Hemisferio Norte, Solsticio de Invierno o "sol inmóvil", es cuando a partir del 21 de diciembre el sol alcanza su cenit en el punto más bajo y el día comienza a alargarse poco a poco en detrimento de la noche. El sol cambia sutilmente su declinación de un día a otro y parece permanecer en un lugar fijo del Ecuador celeste.

Este fenómeno representaba para las culturas milenarias el verdadero "nacimiento del sol" y con ello toda la "naturaleza" comenzaba a rebrotar lentamente de su sueño y las esperanzas renacían gracias a la fertilidad de la tierra alimentada por la persistencia del "sol divino". Las culturas pre-románicas, durante los tres días previos al 25 de diciembre, así como en los seis días posteriores que conducían hasta el año nuevo, festejaban el "retorno del nuevo sol" y las fuerzas vegetativas de la Naturaleza.

Los Masones también festejamos la "navidad", pero a diferencia de otras filosofías, festejamos el "culto de la naturaleza", celebradas en cuatro ocasiones: los dos equinoccios y en las dos etapas del solsticio de verano e invierno, de acuerdo al Hemisferio, Norte o
Sur. Acá en el hemisferio donde Yo vivo, el solsticio de invierno marca un momento en que el tiempo se detiene; el presente se manifiesta en un instante de eternidad. Es un tiempo de silencio, recogimiento interior y profunda meditación. La semilla se pudre en el interior de la tierra esperando pacientemente a que llegue el tiempo apropiado para germinar y brotar. Duberlí me dijo hace muchos años, simbólicamente ("...las fiestas solsticiales, son las fiestas de San Juan Bautista y San Juan Evangelista,   son el momento simbólico en que los Masones nos recogemos hacia el interior de nuestro microcosmo y advertimos nuevas verdades morales y nuevas realidades espirituales para continuar con la obra suprema, en un nuevo comienzo...").

Con los años he aprendido que a medianoche en punto, en lo más profundo
de la oscuridad del Solsticio Invernal, Hiram muere, el Templo de Salomón es destruido; pero esto no es sino el anuncio del nacimiento del Maestro y la renovación de los trabajos del Templo. Al conmemorar los Solsticios, nuestra Orden reverdece el encanto y misterio de la estrecha relación que existe entre el ser humano y la naturaleza. El Sol rige el desempeño del hombre y su entorno y en esta fiesta solsticial celebramos el inicio de una nueva etapa de nuestra vida.

DESARROLLO DEL TEMA

1. El Sol en la Historia

El Solsticio en el Hemisferio Norte es una conmemoración milenaria celebrada por todas las culturas ancestrales de la historia. La fecha señala la entrada del invierno, un momento de mínima luz solar, el día más corto del año. Documentado en Yáñez Vega (2002), Gadea Saguier (2007) y Goldstein (2007) podemos sintetizar de ellos algunos esbozos históricos:

Griegos, Romanos o Celtas celebraban la noche de San Juan con verbenas, música y danzas que incentivaran a las fuerzas de la naturaleza, para influir en el destino próximo inmediato, tener buena suerte, un buen amor, o pedir salud y prosperidad a dichas fuerzas naturales. Para los Griegos ésta fecha estaba destinada al culto del dios Apolo al que tributaban con procesiones de antorchas pidiéndole que no dejase en tinieblas a su pueblo, creían que la magia del Solsticio abría las puertas de lo incógnito y por un breve lapsus el hombre podría gozar de los privilegios de los dioses; de ahí la leyenda Griega de poder traspasar los espejos o visitar mundos paralelos.

En España, durante la dominación Árabe, confraternizaban judíos, católicos y musulmanes unidos por la mágica fiesta del Sol y el fuego. En Alemania la reunión popular alrededor de las hogueras unía a varias generaciones y pueblos distantes. En Francia la hoguera solsticial era prendida por el propio Rey.

Similares formas culturales las tenemos en la civilización Hindú cuyo dios del fuego “Indra” es adorado entre fogatas y cánticos espirituales. En estas mismas fechas, ellos engalanan sus hogares, preparando piras purificadoras de las cuales conservarán sus cenizas por todo el año siguiente, además que por las formas que toman las llamas y con las cenizas que quedan, los Hindú profetizan el porvenir.

Este simbolismo y ritos paralelos eran compartidos por pueblos distantes, inconexos, separados del Viejo Mundo por el Océano Atlántico o el Océano Pacífico. En el caso de los Incas en Perú, dice Yáñez Vega (2002) que los dos festivales primordiales del mundo Incaico eran el Capac-Raymi (o Año Nuevo) que tenía lugar en diciembre y el que se celebraba cada 24 de junio, el Inti-Raymi (o la fiesta del Sol) en la impresionante explanada de Sacsahuamán, muy cerca de Cuzco. Justo en el momento de la salida del astro Sol, el Inca elevaba los brazos y exclamaba mirando hacia el cielo para pedirle al Sol que desapareciera el frío y trajera el calor. Este gran festival se sigue practicando y representando hoy en día para conmemorar la llegada del Solsticio de Invierno. Los habitantes de la zona se engalanan con sus mejores prendas al estilo de sus antepasados Quechuas y recrean el rito Inca muy similar tal y como se realizaba durante el apogeo del Tahuantinsuyo.

Todo el continente Americano conserva éste tipo de Ritual dentro de su folklore. En México los guerreros Aztecas se caracterizaban por su sentido del deber con respecto al vínculo con el Sol y la “renovación de los fuegos”. Los Mayas de la Península de Yucatán y Meso América continúan hoy en día, tal cual sus antepasados de centurias atrás, celebrando con ritos, cánticos, vestimentas y comidas, la magia del Solsticio para sembrar y obtener buenas cosechas. Los indígenas Norteamericanos siguen perpetuando sus ritos mágico-simbólicos entre hogueras y danzas solares. En los Estados Unidos, hasta el día de hoy, se celebran los Solsticios de Verano en coincidencia con el 24 de Junio día de San Juan Bautista, y el de Invierno el 27 de Diciembre día de San Juan Evangelista.

En Israel, el Solsticio de Verano es llamado “Fiesta de la Flor” y su origen está en la festividad Alemana de “Rosenfest”, Fiesta de la Rosa que se celebra en Tenida Blanca en honor de las damas en símbolo del cariño, el respeto y la admiración que se tiene por la mujer.

Caldeos, Egipcios, Cananeos, Persas, Sirios, Fenicios, Griegos, Romanos, Hindú, y casi todas las culturas desarrolladas e imperios, han celebrado durante el Solsticio Invernal el parto de la “Reina de los Cielos” y la llegada al mundo de su hijo, el joven dios Solar. En la mitología del culto al Sol siempre se destaca la presencia de un joven dios que cada año muere y resucita encarnando la vida cíclica de la naturaleza (Flor Pinto, 2002). El Sol representa el padre y el principio generador masculino. En la Antigüedad civilizada los monarcas de todos los imperios se hicieron adorar como hijos del Sol. En este contexto, la antropomorfización del Sol en un dios joven presenta ejemplos bien conocidos en Horus, Mitra, Adonis, Dionisos, Krisna, Hermes, Buda o el propio Jesús (Rodríguez, 1997; Flor Pinto, 2002). En el antiguo Egipto se creía que Isis, la virgen Reina de los Cielos, quedaba embarazada en el mes de marzo y que daba a luz a su hijo Horus a finales de diciembre. El dios Horus, hijo de Osiris e Isis, era “la sustancia de su padre Osiris”, de quién era una encarnación. Fue concebido milagrosamente por Isis cuando Osiris ya había sido muerto y despedazado por su hermano Seth o Tifón. Era una divinidad casta –sin amores- al igual que Apolo, y su papel entre los humanos estaba relacionado con el Juicio ya que presentaba las almas a su padre. Era el Christos y simbolizaba el Sol. El dios Mitra de la religión Iraní (Persa) anterior a Zaratustra, era muy significativo en el Imperio Romano hasta el siglo IV d.C., y era una divinidad Solar al igual que el dios Mitra Hindú, hijo de Adití la personificación del Sol. Muchos siglos antes de Jesús-Cristo, el dios Mitra de los Persas ya había nacido de virgen el 25 de diciembre, en una gruta, siendo adorado por pastores y magos, obró milagros, fue perseguido, acabó siendo muerto y resucitó al tercer día (Rodríguez, 1997). Como lo hicieron igual los dioses Horus y Osiris de los Egipcios y los dioses Hércules, Baco y Adonis de los Griegos (Flor Pinto, 2002). Los partos virginales se han repetido constantemente en la historia milenaria de la conjunción “hombre-mito solar”, y anteceden por mucho al de la “virgen Maria” dando a luz a Jesús. Mucho antes la virgen Devaki da a luz en un establo al dios Krisna en medio de pastores. Igualmente se afirma que nacieron de vírgenes Zoroastro, Quetzalcoatl, Apolonio, y otros (Flor Pinto, 2002).

Desde tiempos inmemoriales en las culturas más heterogéneas, la época de Navidad ha representado el advenimiento del Solsticio por excelencia, como hecho cósmico que podría garantizar la supervivencia del hombre pagano y el renacimiento cíclico de la principal divinidad salvadora (Gadea Saguier, 2007). Eso explica que el natalicio de los principales dioses Solares de las culturas agrarias precristianas –como Osiris, Horus, Apolo, Mitra, Dionisio/Baco y otros-, se situara durante el Solsticio de Invierno. Más aún, el natalicio de Jesús, el “salvador cristiano” fue ubicado el 25 de diciembre, fecha en la que hasta finales del siglo IV de esta era se conmemoró el nacimiento del Sol Invencible (Natalis Solis Invicti) en el Imperio Romano. De esta forma entre los años 354 y 360, era del Papa Liberio (352-366), se tomó por fecha inmutable la noche del 24 al 25 de diciembre coincidente con el “nacimiento del sol invencible”, la misma fecha en que todos los pueblos contemporáneos festejaban la llegada del Solsticio de Invierno. Es claro que el verdadero origen de la Natividad católica, sobrepuesta al Natalis Solis Invicti, orientó a los creyentes a que ese día no lo dedicasen al Sol, sino al “creador del Sol”.

2. Los Elementos Adorados

El vocablo Solsticio viene del latín solstitium, combinando dos acepciones. Sol = el astro y stitium = estático o detenido. Es decir, la detención del Sol. El diccionario Larousse dice, “tiempo en que se halla el Sol más lejos del Ecuador y en que parece quedarse estacionado algunos días; entre el 21 y el 22 de Junio en Verano y entre el 21 y el 22 de diciembre en Invierno”. El diccionario Webster dice, “uno de los dos puntos en la curva elíptica en la cual su distancia del Ecuador Celestial es la mayor la cual es alcanzada por el Sol cada año alrededor del 22 de Junio y el 22 de Diciembre; el tiempo que el Sol cruza el Solsticio el 22 de Junio comienza el Verano en el Hemisferio Norte y el Invierno en el Hemisferio Sur”. Dice Goldstein (2007) que no se encuentra en la Biblia un versículo referente directamente al fenómeno del Solsticio, pero lo más cercano pudiera interpretarse de “Salmos”, Capítulo 19, versículo 7, donde dice refiriéndose al Sol: “De un extremo de los Cielos es su salida y su curso hasta el término de ellos. Y nada hay que se esconda en su calor”. En el Talmud hay una referencia describiendo la Felicidad en el Tomo “Bendiciones”, página 59: “Quién ve al Sol en su época y a la Luna en su fortaleza…”.

La adoración Solar ha sido la base de toda expresión religiosa arcaica; desde el hombre primitivo se le ha concedido al Sol todo el poder necesario para el sustento, no sólo como insumo vital de la naturaleza, sino como inductor de los aspectos espirituales; por ello desde las civilizaciones primigenias se ha seguido con especial énfasis todos sus tránsitos angulares, amaneceres y ocasos, tibieza o insolación, apariciones y desapariciones (hoy eclipses). La “luz”, el “fuego” y el “agua” son los protagonistas principales del encuentro Solar en la mecánica celeste anual y, a su conjuro, asisten obedientes las fuerzas de la naturaleza para bendecir a los campos y augurar abundante cosecha.

En todas las culturas primigenias el Fuego es considerado purificador, por ello las danzas alrededor y sobre el fuego no sólo tienen el poder de ahuyentar a los malos espíritus, sino de proporcionar salud y fortaleza; cuantas más hogueras se saltase, más se creía que se estaba a salvo de toda desgracia, incluso el caminar sobre las cenizas acentuaba ésta creencia. Las fiestas populares han perdurado sobre todo en la celebración de verbenas y hogueras, en donde los más audaces, saltan retando a las llamas.

El Agua es el complemento del fuego y si al rito anterior se le acompañaba con un vivificante baño en cualquier río, estanque o en el mismo mar, resultaba mucho más beneficioso; caminar sobre el rocío de la noche de San Juan o beber de siete fuentes era una peregrinación obligada de todo adorador del Sol.

El misterio de los cielos, el acontecer de la luz y la oscuridad, la dualidad del calor y el frío, la magnitud de los espacios cósmicos, han invadido la curiosidad del hombre desde las civilizaciones más antiguas. Sacerdotes, Trovadores y Poetas les han manifestado cánticos. Filósofos han especulado en su metafísica, y Astrólogos y Astrónomos con su metódica ciencia nos han explicado la fenomenología y sus ciclos repetitivos. Mucho tiempo ha pasado desde que Copérnico en su celda buscaba una señal que respondiera sus sabias preguntas, y poder separar los deseos y voluntades de los dioses, con las matemáticas que le descifraban los acontecimientos estelares. Hoy en día, hasta los niños saben que la tierra gira sobre su eje alrededor del Sol en una rotación de 24 horas y en una traslación de órbita que demora 365 días. Los fenómenos del Universo proceden siguiendo leyes inmutables, ritmos constantes y precisos, en tiempos fijos y plazos concretos, que se repiten desde la eternidad infinita, con la justeza simbólica con que el Ser Supremo maneja la Escuadra, el Compás, la Regla y la Plomada.

3. Solsticio y Masonería

Según Frau Abrines y Arús Arderiu (1947) en el Diccionario Enciclopédico de la Masonería se lee: “Bajo el doble nombre San Juan Bautista y de San Juan Evangelista, patronos de nuestra augusta Orden, los Francmasones celebran dos grandes fiestas anuales, llamadas indistintamente fiestas de San Juan o de la Orden. Estas fiestas, que corresponden a los dos Solsticios, se llaman con más propiedad aún fiestas Solsticiales. Se celebran el 24 de junio y 27 de diciembre que dependiendo del hemisferio en que nos encontremos se denominan de Invierno o de Verano”. En fecha más reciente, Frau Abrines (2005) precisa que “Solsticio” es la época en que el Sol entra en los signos de Cáncer y Capricornio llegando a la máxima declinación septentrional y meridional, y es cuando toman su lugar las fiestas Solsticiales que celebra la Masonería en los Solsticios de Verano e Invierno, dedicada la primera al Reconocimiento y la segunda a la Esperanza.

La institución de estas grandes solemnidades, se remonta a los tiempos de las primitivas iniciaciones, en que los misterios eran practicados con la pompa y esplendor más extraordinario en las sagradas riberas bañadas por las aguas del Nilo, del Iliso, del Jordán, del Eufrates y el Tíber. Esto ha dado margen a un gran número de historiadores para establecer la antigüedad de la Francmasonería, que traspasando los límites de la que puede atribuirse a cualquiera otra institución, se pierde en la nebulosa impenetrable de los más antiguos tiempos, haciéndola arrancar del principio del mundo y confundiendo su origen con el de la sociedad. Parece ser que la “filosofía primigenia” que sostiene a la Masonería data de los primeros albores de las sociedades prístinas.

Los Solsticios determinan el paso de las dos grandes fases en que la Naturaleza ofrece los cambios y contrastes más notables y opuestos; fenómenos sorprendentes y siempre admirables que todas las religiones, culturas y rituales han conmemorado bajo formas y alegorías. Explica Yáñez Vega (2002) que los Equinoccios y los Solsticios fueron llamados en el lenguaje metafórico “la puerta de los cielos y de las estaciones”. De aquí los dos San Juan, nombre derivado de Janua, que significa puerta.

Teniendo la institución Masónica -según los más competentes del simbolismo como Contreras Seitz (2007) entre otros tantos M:.M:.-, la alta misión de ilustrar moralmente todas las clases del orden social, nada pudo hacer con más acierto que tomar por patrón y modelo de sus nobles funciones el cuadro físico del curso y los fenómenos solares. Por eso el interior de las Logias nos ofrece las imágenes del sol, de la luna y de la bóveda celeste sembrada de estrellas. Y por supuesto que la luz física viene del Oriente del mundo, las logias Masónicas, en las que se aúnan los esfuerzos más sublimes y generosos que tienden a enaltecer e ilustrar la inteligencia humana, se viene a convertir en otros tantos focos de luz, o sea en tantos orientes particulares. Así pues, en nuestra Logia, símbolos figurados de la naturaleza, los Solsticios se hallan representados por las Columnas que figuran al Occidente, a ambos lados de la puerta de entrada. Estas marcan la marcha aparente del sol durante los doce meses del año, simbolizado por los doce trabajos de Hércules, cuyos viajes tienen por límites igualmente dos columnas semejantes.

Dice Yáñez Vega (2002) parafraseando a Kaplan de la R:.L:. La Fraternidad No. 62 de Tel Aviv: “Nuestra Orden, a diferencia de otras entidades fraternales y benéficas existentes, pretende dejar en cada H:.M:. una enseñanza moral a través de las alegorías y símbolos que utiliza en su proceso auto educacional. Es así, que el Solsticio que la noche del 27 de diciembre conmemoramos constituye uno más de los símbolos educativos que debemos interpretar lógica y racionalmente para que nos guíe en nuestro mejoramiento personal”.

En el mito básico de la Masonería ortodoxa, no está muy distante la conjunción “hombre-mito solar” (revisado antes en las Sección 1 El Sol en la Historia). Me refiero a la leyenda de Hiram como versión del mito Solar. Según ella, Hiram el arquitecto de Tiro y experto en trazados, cálculos, cimentación y uso de metales fundidos, era el hombre más sabio de su tiempo. Salomón, que representa la sabiduría del Logos lo escoge como “Maestro de Obras” y le delega poderes. Hiram es hijo de una viuda, esto es, una mujer sin marido. La madre de Hiram es viuda como la Naturaleza después de que muere el Sol, como en el caso de la leyenda de Isis y Osiris, y como cuando la Masonería se queda viuda de Hiram hasta cuando recobre los signos verdaderos, resucite Hiram, vuelva la luz, y se inicie la Orden de la Verdad. Como dice Flor Pinto (2002), “He aquí la misión y la razón de los trabajos de los hijos de la viuda. Sólo cuando brille el Sol de la verdad y no sean necesarios ni mitos ni leyendas”. El Solsticio de Invierno está presente en este mito.

Como H:.M:., y en mi caso particular como Científico, lejanos estamos de adorar el sol, no como fuerza sobre natural, no como deidad y no como residuo de pasadas religiones. Para nuestra Orden, y en lo personal estoy convencido de ello, el “astro solar” no es más que otro de nuestros numerosos símbolos didácticos. Nace en el Oriente, de la eterna sabiduría y difunde su luz y calor, indispensables para la continuación de la vida. En su continuo y permanente movimiento influye en el ritmo del día y la noche; modula el curso de las estaciones; induce el crecimiento de las plantas y la evolución del mundo animal; condiciona el auge y florecimiento de sociedades humanas; estimula el desarrollo cultural técnico y científico, la vestimenta, la comida, y las costumbres sociales y urbanas. En fin, la fuerza del astro solar está en todo lo que denominamos cultura.

Como Masones, en el Astro Solar vemos un ejemplo de nuestros deseos de ser fuentes de luz y calor humanitario, de entregarnos a todos por igual en un permanente afán de integridad. Al igual que la marcha solar, existe en nuestro diario trabajo ascensos y descensos y por ello nos educamos con la Regla de las 24 pulgadas a un preordenado ritmo laboral, con constancia y responsabilidad. En su ejemplo, educamos hacia la tolerancia, aspirando ser expresión de belleza y bondad, y nuestra Orden e inagotable en sabiduría Madre Logia, nos estimula a plantearnos en el ámbito filosófico -permanentes y continuas preguntas en cuyas alegorías y símbolos sepamos encontrar respuestas-, mismas que sólo lograremos con estudio, talento y virtud.

Para entender mejor el vínculo “Solsticio-Masonería”, disfruto el párrafo de Yáñez Vega (2002) cuando dice: “Así como el calor y la luz solar se ofrecen sin condición alguna a todos los hombres, así los Masones entregamos el trabajo sin esperar recompensa mayor. Trabajamos por el placer que hallamos en la labor realizada y en la creación regenerante, sin alarde ni ostentación. Ayudamos al necesitado y calmamos al sufriente, porque en el compartir nos elevamos por sobre nuestra condición humana. Combatimos la injusticia y despertamos la adormecida conciencia de los hombres, porque los elevados valores humanos son los únicos que tienen cabida en nuestros pensamientos y actos”.

El Sol es un símbolo masónico de suma importancia. La Logia que, entre otros, simboliza también al Universo, con su piso terrenal y su techo celestial. El V:.M:. que ilumina simbólicamente con su Sabiduría todo el Taller, representa al Sol en su nacer. El V:.M:. dirige la Logia desde su sitial en el Oriente, fuente de la Luz, al igual que el Sol qué comienza su esplendor desde el Oriente; el Primer Vigilante simboliza al Sol en su ocaso al Occidente y el Segundo Vigilante simboliza al Sol al Mediodía.

Siendo la Naturaleza el marco de acción del Masón y los fenómenos naturales, fuentes de estudio e inspiración, no podía estar la Orden ajena al fenómeno natural del recorrido elíptico del Astro Rey destacando la coincidencia de que sus puntos más distantes del Ecuador, coinciden con cambios naturales de las dos opuestas Estaciones, el Invierno y el Verano, símbolos también de la contradicción, la dualidad, representados estos opuestos conceptos de pares eternos, en el piso cuadriculado del Taller. Dice Goldstein (2007), el Solsticio de Invierno nos recuerda nuestra propia Iniciación, la Cámara de Reflexión, la Oscuridad. Para el Sol, justamente la detención en el Solsticio de Invierno es, simbólicamente, su propia Cámara de Reflexión, su Cámara de Oscuridad Invernal que, al igual que todos nosotros, que toda la Humanidad, desde esa oscuridad, al preguntarle: Qué es lo que más deseas?, contesta: Quiero ver la Luz, la Luz!.

CONCLUSION

La masonería, en su intento de entender la realidad profana, comprende y enseña el simbolismo encerrado en este flujo y reflujo del ir y venir del Sol. El Solsticio nos enseña que el Pulido de la Piedra Bruta, el esfuerzo personal de mejorar nuestra condición humana y crecer intelectualmente, no se produce solamente en un continuo ritmo ascendente; en cierto momento el trabajo cotidiano decae y el ánimo merma. En este momento, las palabras de Yáñez Vega (2002) me parecen enormes al afirmar “…es ahí cuando se halla la fuerza emergente del pensamiento Masónico, el espíritu hecho vigor en la Cadena Fraternal, que con su fuerza y aliento nos induce a recomenzar la marcha con renovada vitalidad. Puesto que por encima de nosotros, como permanente ejemplo, se halla la presencia del Sol omnipotente, que irradia calor, fuerza y luz constante, sin discriminación alguna en la entrega de estos valores. De este ejemplo se nutre la Masonería e induce a sus miembros a seguir una senda de justicia, de amor y de fraternidad, en una armónica conjunción operativa para que las enseñanzas de la Orden no sean infecundas semillas sin frutos. Unámonos espiritualmente al conjunto de la Naturaleza y en el simbolismo de esta celebración encontremos renovadas fuerzas para nuestro mejoramiento humano, espiritual e intelectual. Y cada mañana elevemos nuestra mirada al iluminado día sintiendo la felicidad por el hecho de que la vida continua en su eterno flujo y especialmente por la existencia de la otra realidad, sensible y espiritual, que los símbolos de la Masonería permiten descubrir”.

Al celebrar los solsticios, nuestra Orden nos evoca la estrecha relación que existe entre el ser humano y la naturaleza. El Sol rige el comportamiento del hombre y su entorno y por eso que en esta fiesta Solsticial celebramos el inicio de una nueva etapa de nuestra vida. Con el Solsticio de Invierno la Naturaleza se prepara para renacer, y con el de Verano germina la semilla que el hombre sembró en aquella tierra fértil que durante el Invierno se dedicó a trabajar. Con el Solsticio, en el Masón debe aparecer poco a poco aquella piedra libre de aristas que durante todo el año se dedicó a desbastar.

Paradójicamente, cuando el Sol está en su mínimo esplendor, hoy 27 de diciembre es nuestra última Tenida del año, pero ello no significa que nuestra labor haya finalizado, muy por el contrario, comenzamos una nueva etapa, que se relaciona con la preparación para una nueva siembra de la cual se espera una mejor cosecha y de esta forma contribuir de mejor manera nuestro trabajo en la sociedad profana.

Termino con un pensamiento personal que me acompaña desde décadas.

“Nada gratifica más al final del camino que haber empleado la vida construyendo verdades”

BIBLIOGRAFÍA

Contreras Seitz, Manuel Eduardo, 2007. El Símbolo. Pietre-Stones Review of Freemasonry.

http://www.freemasons-fremasonry.com/indiceespanol.html

Flor Pinto, Galo, 2002. El Mito Solar. In: Masonería en Español desde Israel, Planchas Masónicas. R:.L:.S:. La Fraternidad No. 62, Tel Aviv-Israel.

http://www.geocities.com/mason_inf/ot.html

Frau Abrines, Lorenzo y Rosendo Arús Arderiu, 1947. Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Buenos Aires.

Frau Abrines, Lorenzo, 2005. Diccionario Enciclopédico Abreviado de la Masonería. Editorial Herbasa, México DF, 613 pp.

Gadea Saguier, Christian, 2007. Los Masones, Jesús y la Navidad. Pietre-Stones Review of Freemasonry.

http://www.freemasons-fremasonry.com/indiceespanol.html

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San Juan: El solsticio y las leyendas fantásticas.

Escrito por lembrandoagalicia el 17 de Junio, 2009

En los antiguos mitos griegos, a los solsticios se les llamaba “puertas” y, en parte, no les faltaba razón. Según las creencias helénicas, la Puerta de los Hombres correspondía al solsticio de verano (del 21 al 22 de junio), y la Puerta de los Dioses al solsticio de invierno (del 21 al 22 de diciembre)…pero hoy nos vamos a centrar al que corresponde a la noche de San Juan, una fecha en la que numerosas leyendas fantásticas son unánimes al decir que es un período en el que se abren de par en par las invisibles puertas del “otro lado del espejo”: se permite el acceso a grutas, castillos y palacios encantados; se liberan de sus prisiones y ataduras las reinas moras, las princesas y las infantas cautivas merced a un embrujo, ensalmo o maldición; braman los cuélebres (dragones) y vuelan los “caballucos del diablo”; salen a dar un vespertino paseo a la luz de la Luna seres femeninos misteriosos en torno a sus infranqueables moradas; afloran enjambres de raros espíritus duendiles amparados en la oscuridad de la noche y en los matorrales; las gallinas y los polluelos de oro, haciendo ostentación de su áureo plumaje, tientan a algún que otro incauto codicioso a que les echen el guante; las mozas enamoradas sueñan y adivinan quién será el galán que las despose; las plantas venenosas pierden su dañina propiedad y, en cambio, las salutíferas centuplican sus virtudes; los tesoros se remueven en las entrañas de la Tierra y las losas que los ocultan dejan al descubierto parte del mismo para que algún pobre mortal deje de ser, al menos, pobre; el rocío cura ciento y una enfermedades y además hace más hermoso y joven a quien se embadurne todo el cuerpo; los helechos florecen al dar las doce campanadas…

En definitiva, la atmósfera se carga de un aliento y un aura sobrenatural que impregna cada lugar mágico del planeta y es el momento propicio para sentir escalofríos, estremecernos, ilusionarnos, alucinarnos y narrar a nuestros hijos, nietos o amigos toda clase de cuentos, anécdotas sobre esta noche de San Xoán que nos sepamos.

Porque San Juan  Bautista ?

San Lucas narra en su Evangelio que María, en los días siguientes a la Anunciación, fue a visitar a su prima Isabel cuando ésta se hallaba en el sexto mes de embarazo. Por lo tanto, fue fácil fijar la solemnidad del Bautista en el octavo mes de las candelas de junio, seis meses antes del nacimiento de Cristo. Desde entonces se señaló esta noche como la de San Juan, muy próxima al solsticio de verano que ha heredado una serie de prácticas, ritos, tradiciones y costumbres cuyos orígenes son inmemoriales en toda Europa y se han extendido por muchos pueblos de América. Lo paradójico del asunto es que el 24 de junio se celebra la fecha del nacimiento del Bautista, que en realidad no debería festejarse porque el dies natalis de los santos siempre fue el de la muerte.
En el Evangelio de San Lucas se cuenta que su padre, el sacerdote Zacarías, había perdido la voz por dudar de su mujer, Isabel, que estaba encinta. Sin embargo en el momento de nacer San Juan la recuperó milagrosamente, como se lo había predicho en ángel Gabriel. Rebosante de alegría, la tradición religiosa dice que encendió hogueras para anunciar a parientes y amigos la noticia. Cuando siglos después se cristianizó esta fiesta, la noche del 23 al 24 de junio se convirtió en una noche santa y sagrada, sin abandonar por eso su aura mágica.

Solsticios:

Hay dos momentos del año en los que la distancia angular del Sol al ecuador celeste de la Tierra es máxima. Son los llamados solsticios. El de verano es el gran momento del curso solar y -a partir de ese punto- comienza a declinar. Antes de cristianizarse esta fiesta, los pueblos de Europa encendían hogueras en sus campos para ayudar al Sol en un acto simbólico con la finalidad de que “no perdiera fuerzas”. En su consciencia interna sabían que el fuego destruye lo malo y lo dañino. Posteriormente, el hombre seguía destruyendo los hechizos con fuego.

Se ha asociado esta festividad al solsticio de verano, pero esto tan solo es cierto para la mitad del mundo o, mejor dicho, para los habitantes que viven por encima del ecuador (en el hemisferio norte) ya que para los del sur el solsticio es el de invierno, y es patrimonio del mundo cristiano. En los países orientales, como así también en países separados por el océano Atlántico, con ritos y creencias distintas también se celebran estas fiestas (eso sí, con otros nombres a cual más variopinto que otro) conservando en todas ellas la misma esencia: rendir un homenaje al Sol, que en ese día tiene un especial protagonismo: en el hemisferio norte es el días más largo y, por consiguiente, el poder de las tinieblas tiene su reinado más corto y en el hemisferio sur ocurre todo lo contrario. En cualquier caso al Sol se le ayuda para que no decrezca y mantenga todo su vigor.

Orígenes paganos:

Esta fiesta solsticial es muy anterior a la religión católica o mahometana . Uno de los antecedentes que se puede buscar a esta festividad es la celebración celta del Beltaine, que se realizaba el primero de mayo. El nombre significaba “fuego de Bel” o “bello fuego” y era un festival anual en honor al dios Belenos. Durante el Beltaine se encendían hogueras que eran coronadas por los más arriesgados con largas pértigas. Después los druidas hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades. A la vez, rogaban a los dioses que el año fuera fructífero y no dudaban en sacrificar algún animal para que sus plegarias fueran mejor atendidas.

Otra de las raíces de tan singular noche hay que buscarla en las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo, que se celebraban en el solsticio de verano encendiendo grandes hogueras de carácter purificador. Los romanos, por su parte, dedicaron a la diosa de la guerra Minerva unas fiestas con fuegos y tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas. Ya entonces se atribuían propiedades medicinales a la hierbas recogidas en aquellos días.

Es curioso que entre los beréberes de África del norte (Marruecos y Argelia) se enciendan el 24 de junio, durante la fiesta llamada ansara, hogueras que producen un denso humo considerado protector de los campos cultivados. A través del fuego se hacen pasar entonces los objetos y utensilios más importantes del hogar. Los beréberes las encienden en patios, caminos, campos y encrucijadas y queman plantas aromáticas. Prácticamente ahuman todo, incluso los huertos y las mieses. Saltan siete veces sobre las brasas, pasean las ramas encendidas por el interior de las casas y hasta las acercan a los enfermos para purificar e inmunizar el entorno de todos los males.  Lo cierto es que esta costumbre beréber de celebrar el solsticio es preislámica porque se basa en el calendario solar, mientras que el musulmán es lunar.

El cristianismo fue experto en reciclar viejos cultos paganos…y de allí, hasta nuestros días.

martes, 19 de mayo de 2009

Peru, 5000 años de civilizacion

Con cerca de 5000 años de antiguedad, Caral se convierte en la ciudad más antigua de América. Descubierta en 1996 por la arqueóloga peruana Ruth Shady, aun oculta muchos de sus secretos , los cuales se van descubriendo día a día, lo que hará que se convierta en breve en uno de los sitios arqueológicos más visitados de Perú. Introducción.


El prematuro desarrollo de las sociedades de Caral-Supe la convirtió en la civilización más antigua de América, la que logró un avance sin precedentes, en completo aislamiento, a diferencia de otros focos de civilización como Mesopotamia, Egipto e India, que intercambiaron conocimientos y experiencias.

La ciudad de Caral fue construida por una de las más importantes civilizaciones del planeta, creada por el trabajo organizado de sus pobladores en un territorio de configuraciones geográficas contrastadas.
Muchos conocen Cusco como la capital del imperio Inca y Machu Picchu como el predio de uno de los últimos incas; pero pocos todavía saben que la Ciudad Sagrada de Caral fue edificada por el primer Estado político que se formó en el Perú 4400 años antes que gobernaran los incas.
Caral-Supe representa a la civilización más antigua de América, desarrollada casi simultáneamente con las de Mesopotamia, Egipto, India y China. Los habitantes del Perú se adelantaron en, por lo menos, 1500 años a los de Mesoamérica, el otro foco civilizatorio de los seis reconocidos mundialmente, y en más de 3000 años a la sociedad que edificó las reconocidas ciudades mayas.
El precoz desarrollo de la sociedad de Caral-Supe la convirtió en la civilización más antigua del Nuevo Mundo pero, a diferencia de otros focos civilizatorios, como Mesopotamia, Egipto e India, que intercambiaron conocimientos y experiencias, logró un avance sin precedentes en completo aislamiento de sus coetáneas de América y del Viejo Mundo.
En el Perú, las formas de organización económica, social y política de las poblaciones de Caral-Supe causaron fuerte impacto en la historia del área; trascendieron el espacio y el tiempo, y sentaron las bases del sistema sociopolítico que tendrían las poblaciones de los Andes Centrales.
En el área norcentral del Perú, el modelo de organización diseñado e implementado por el Estado de Supe, condujo por varios siglos el accionar de los individuos en los diferentes campos: económico, social, político y religioso.
Ciudad Sagrada


Reconstrución del Templo Mayor

«La Ciudad de las Pirámides», como también la han denominado algunos visitantes, por los 6 grandes volúmenes piramidales que se observan desde el fondo del valle, se encuentra sobre una terraza aluvial, en un paisaje grisáseo y árido, rodeada por las vistosas cumbres rocosas de las estribaciones costeñas de la cordillera de los Andes, Es un medio desértico, con dunas que contrastan con el colorido verdoso del valle, del cual se separa por una serie de terrazas aluviales, formadas sucesivamente a través de tiempos geológicos,
El ambiente natural del área contribuyó a darle a Caral el carácter sagrado que tuvo; así la ciudad quedó aislada, elevada sobre el valle y alejada de la vida de éste, en una planicie, entre el cielo y los cerros.
La ciudad sagrada, que cubre un área aproximada de 50 ha, está conformada por más de 32 conjuntos arquitectónicos de diversa magnitud y función, de los cuales, hasta el presente, se han podido identificar seis edificaciones piramidales y una serie de construcciones medianas y pequeñas, entre templos, sectores residenciales, plazas públicas, anfiteatro, almacenes, altares, calles, etc. La mayoría se halla todavía cubierta con los escombros de las paredes, derribadas por el paso de] tiempo, y los materiales de¡ enterramiento ritual de las edificaciones, que hacían periódicamente los habitantes de la ciudad de Caral.
Las estructuras arquitectónicas fueron erigidas siguiendo un ordenamiento espacial, en torno a grandes plazas o a espacios abiertos. En el centro de uno de éstos se yergue un gran bloque de piedra parada o «huanca», de 2.15 m. de alto por 80 cm. de ancho, en armonioso diseño con unos volúmenes piramidales, entre los que destacan dos, por su forma cuadrangular. Es frecuente el hallazgo de Ros de taila tosca, de diferente tamaño, hincados verticalmente en algunos de los ambientes de la ciudad. Descubrimiento arqueológico
El primero que llamó la atención sobre Caral fue el estadounidense Paul Kosok, quien visitó el lugar junto con el arqueólogo estadounidense Richard Schaedel en 1949. En su informe, publicado en el libro Life, Land and Water in Ancient Peru, en 1965, mencionó que Chupacigarro (como se le conocía a Caral entonces) debía ser muy antiguo, pero no pudo mostrar cuánto. En 1975 el arquitecto peruano Carlos Williams hizo un registro de la mayoría de los sitios arqueológicos en el valle de Supe, entre los cuales registró a Chupacigarro, a partir del cual hizo algunas observaciones sobre el desarrollo de la arquitectura en los Andes, que presentó en el artículo A Scheme for the Early Monumental Architecture of the Central Coast of Peru, publicado en 1985 en el libro Early Ceremonial Architecture in the Andes. El arqueólogo francés Frederic Engel visitó el lugar en 1979, levantando un plano y excavando en el mismo. En su libro De las Begonias al Maíz, publicado en 1987, Engel afirmó que Chupacigarro (como aún se conocía a Caral) pudo haber sido construido antes de la aparición de la cerámica en los Andes (1800 aC), pero sus afirmaciones no fueron aceptadas por los arqueólogos andinos.
En 1994 Ruth Shady recorrió nuevamente el valle de Supe e identificó 18 sitios con las mismas características arquitectónicas, entre los cuales se encontraban los 4 conocidos como Chupacigarro Grande, Chupacigarro Centro, Chupacigarro Oeste y Chupacigarro. Para diferenciarlos Shady los denominó, Caral, Chupacigarro, Miraya y Lurihuasi. Caral, Miraya y Lurihuasi son los nombres quechua de los poblados más cercanos a los sitios. Chupacigarro es el nombre español de un ave del lugar. Shady excavó en Caral a partir de 1996 y presentó sus datos por primera vez en 1997, en el libro La Ciudad Sagrada de Caral-Supe en los albores de la civilización en el Perú. En ese libro sustentó abiertamente la antigüedad precerámica de Caral, afirmación que consolidó de manera irrefutable en los años siguientes, a través de excavaciones intensivas en el lugar.
El Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe está a cargo de los trabajos in situ. La arqueóloga Ruth Shady, viaja a esta ciudad en forma permanente para continuar el trabajo de las excavaciones y descubrimientos en esta parte de un país arqueológicamente rico y de diversas culturas milenarias.
Ubicación
La ciudad sagrada de Caral se encuentra en el valle de Supe, en la margen izquierda del río del mismo nombre, provincia de Barranca, región Lima, ubicada a 182 km al norte de la capital del Perú y a 23 km al este de la carretera Panamericana. Desde la ciudad de Lima, se llega al sitio siguiendo la carretera Panamericana hasta el kilómetro 182, donde se encuentra el desvío que conduce al pueblo de Ambar.
Fue construida sobre una terraza aluvial desértica, en la parte inicial del valle medio de Supe y a 350 msnm; siendo el asentamiento urbano más destacado, por su extensión y complejidad arquitectónica, de todos los identificados en el nuevo continente, entre los 3.000 y 2.000 ac.
La falta de agua en río de Supe durante la mayor parte del año y las escasas tierras de cultivo sugieren interesantes preguntas sobre el sustento de 17 grandes centros cívicos ceremoniales temprana datación, identificados en el lugar.
Se hace evidente que las condiciones geográficas, aparentemente desfavorables en la actualidad no lo habrían sido entonces, en los albores de la civilización. Al ser Supe un valle pequeño, sin mucha gradiente, se puede aprovecharlas aguas del río mediante pequeños canales de riego, que no requieren de conocimientos técnicos sofisticados ni de numerosa inversión en mano de obra. Además, la mapa freática está muy cerca de la superficie, y aún hoy, se forman lagunas y charcos en algunas depresiones, cubiertos de vegetación. En la temporada de sequía, los cultivos se riegan mediante canales alimentados por los pozos de captación de esta fuente hídrica del subsuelo. Recursos Naturales Ricos y Variados
El valle da vida a una densa vegetación natural, todavía persistente en algunos relictos, es denominada «monte ribereño», que constituye un verdadero bosque enmarañado de plantas arbóreas y herbáceas, como huarango (Prosopis juliflora), pájaro bobo, caña brava, achiote, guayabo (Psidium guajava), pacay (Inga feuiller), etc. Flora típicamente costeña, la cual albergaba a una variedad de aves, vizcachas y venados, que cubría al valle en grandes extensiones hasta hace unos pocos años.
Por otro lado, los cerros de la cadena andina, que limitan ambas márgenes del valle, se convierten en lomas durante la temporada de invierno y aún son aprovechadas por los pobladores que incursionan en busca de venados y vizcachas. Es posible que en el pasado cubriesen una mayor extensión y proporcionaran recursos vegetales y animales, al igual que los extensos pantanos, aún vigentes.
Hacia el litoral, el mar de la costa central ha sido fuente inagotable de peces, algas y moluscos, utilizados intensamente en la alimentación de la población y como bienes de comercialización con los agricultores cercanos y distantes.
El río mismo, en la época de verano nutre peces y crustáceos, que son consumidos por los pobladores.
Aparte de los recursos naturales propios, el sector medio del valle posee las mejores rutas de comunicación con otros valles vecinos y alejados. Caral, en particular, se conecta con el valle sureño de Huaura, cuya población habría estado bajo el control ideológico de los templos y el sacerdocio de esta ciudad. Otras vías lo vinculan a los valles costeños de Pativilca y Fortaleza. Las rutas más distantes conectan al valle de Sur De con el Callejón de Huaylas, el Callejón de Conchucos y la cuenca del Marañon.
Antiguedad Caral Tendría 5000 años de antigüedad.

Hasta hace poco se consideraba a Chavín de Huántar como uno de los focos culturales de más vieja data en este país, con un máximo de 1500 años a. C.

Vista Aérea del Anfiteatro

La antigüedad de Caral se ha confirmado a través de 42 fechados radio carbónicos realizados en los Estados Unidos. Según estos, Caral tiene una antigüedad promedio que data de entre 2.627 y 2.100 años a.C. aproximadamente, cuando en el resto de América el desarrollo urbano comienza 1.550 años después que en Perú. Su hallazgo cambia los esquemas que hasta ahora se tenían sobre el surgimiento de las antiguas civilizaciones en el Perú.
Hasta muy recientemente Chavín de Huántar había sido considerado como el centro cultural más antiguo en el país. Esto ya no es verdad. Como un centro urbano, Caral tambi{en cambia el orden de antiguedad de las ciudades en el mundo. Los trabajos están a cargo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Antiguo Quipu con más de 4500 años de Antiguedad
El quipu más antiguo del que se tenía registro hasta el momento databa del año 600 de nuestra era. Pero el encontrado recientemente por la arqueóloga Ruth Shady en la ciudadela de Caral (al norte de Lima) dataría de entre 2500 y 2000 años antes de Cristo.
Los quipus son ramales de cuerdas, con nudos y varios colores, con los que los antiguos peruanos daban razón de las historias, noticias y de las cuentas. Según el arqueólogo Carlos Leiva (miembro del proyecto Caral), son una forma de registro igual de válida que la cuneiforme o jeroglífica usada por los mesopotamios o los egipcios.
La forma de registro más antigua conocida es la cuneiforme que data de 3 mil 500 años antes de Cristo. Solo habría mil años de diferencia –y no 4 mil 100 como se pensaba hasta hace poco– entre la forma de registro más antigua conocida y la más antigua encontrada en territorio peruano.
Aunque no se ha sometido la reliquia a una prueba de Carbono 14, se ha estudiado el contexto en el que fue hallado a través de una estratigrafía –estudio de la superposición de las capas naturales y de ocupación cultural que se van encontrando en la tierra al momento de hacer la excavación– Esto ha permitido elaborar una cronología relativa que, debido a las características del sitio arqueológico, que no ha tenido una ocupación posterior al periodo arcaico, debería corresponder a la antigüedad supuesta. El hombre de Caral
Por otro lado, los estudios realizados por Shady han permitido reconstruir el rostro, el peinado, la vestimenta, el calzado e investigar las fortalezas y carencias alimentarias de un habitante que vivió hace 5000 años en la ciudad de Caral. La información reunida indica que el hombre, de unos 20 años, fue sacrificado en el Templo Mayor.
Definitivamente son hallazgos que abren las puertas a todo un nuevo mundo de posibilidades que revolucionarán la historia del Perú. La Sociedad de Supe en los Albores de la Civilización
Caral es el asentamiento más destacado de los 18 identificados a lo largo de 40 km del valle bajo y medio de Supe, cada uno de los cuales reúne edificios públicos con la característica plaza circular hundida, además de un conjunto de unidades domésticas. No es Caral el más extenso pero sí el que muestra un diseño arquitectónico planificado y una fuerte inversión de fuerza de trabajo en la construcción de los edificios piramidales. Por la extensión de los asentamientos y por la cantidad de trabajo invertida se hace evidente que ellos tienen un ordenamiento jerarquizado y que había una organización social unificada en el valle. Este patrón de distribución puede extenderse también a los valles de Pativilca, Fortaleza y Huaura, los cuales, al lado de Supe, debieron constituir el territorio base de formación del Estado prístino.
La ciudad de Caral se encuentra en el inicio del sector medio del valle de Supe, provincia de Barranca, a 184 km al norte de Lima, en el área norcentral del Perú. Es el asentamiento urbano más destacado por su extensión y complejidad arquitectónica de todos los identificados en el Perú entre los 3000 y 2000 años a.C.
Caral ocupa 66 ha, en las cuales se distingue una zona nuclear y una zona marginal. En el núcleo, las edificaciones están distribuidas en dos grandes mitades: una alta donde se pueden apreciar las construcciones piramidales más destacadas, una plaza circular hundida, dos espacios de congregación pública masiva, además de las unidades domésticas y de almacenamiento de los funcionarios, así como un conjunto residencial extenso. La mitad baja tiene edificios de menores dimensiones, aunque destaca el complejo arquitectónico del Anfiteatro, y un conjunto residencial, igualmente, de menor extensión. La zona en la periferia tiene numerosas viviendas agrupadas, distribuidas a modo de archipiélago en «islotes», a lo largo de la terraza que linda con el valle.
Millones de piedras fueron cortadas y trasladadas a la ciudad para la construcción de los edificios públicos, para remodelar los diseños arquitectónicos o para enterrarlos cíclicamente y construir uno nuevo. Condiciones económicas que sustentaron la vida y obra de la sociedad de Supe
Los avances tecnológicos alcanzados en los campos agrícola y pesquero en los valles interandinos y en el litoral, respectivamente, incidieron en el desarrollo de las fuerzas productivas de las sociedades que habitaban los valles costeños del área norcentral, en particular en las de Supe. La producción de algodón y la manufactura de fibra destinada a la elaboración de ropa y sobre todo de redes para la extracción masiva de pescado, fomentaron la especialización laboral y favorecieron la complementariedad económica mediante el intercambio permanente de productos entre los asentamientos de agricultores y de pescadores. Se hizo posible, así, la acumulación de la producción, la división social del trabajo, la especialización, el intercambio a corta y a larga distancia.
Los avances tecnológicos alcanzados en el área agrícola y en la pesca fueron los más importantes, manifestándose en la producción y trabajo del algodón, lo que permitió la elaboración de ropa y redes para la pesca masiva, y generó a su vez una especialización en cada una de las actividades relacionadas y estimuló el desarrollo de una economía de intercambio entre los asentamientos y grupos de agricultores, pescadores, tejedores y artesanos; permitiendo una acumulación de producción y a su vez la división del trabajo, base de desarrollo de las sociedades complejas.
Los beneficios derivados de la producción social fueron distribuidos en forma desigual, generando el establecimiento de estratos sociales con jerarquías diferentes.
Las condiciones antes mencionadas permitieron el desarrollo de las actividades paralelas que conllevan al desarrollo de una sociedad compleja, como son las artes, tecnologías, astronomía, predicción climática, medicina, administración y contabilidad y un complejo sistema de creencias, ceremonias y rituales, creando un complejo universo mitológico y simbólico que reemplazó a un grupo militar y dejó a la religión como fuerza de control y cohesión social.
Las formas de organización social y política de las poblaciones de Caral-Supe trascendieron en el espacio y el tiempo y fueron las bases de los estados políticos en los Andes centrales.
En la pirámide de la Galería (una de las tantas construcciones), en una de sus habitaciones habían sido colocados ocho asientos manufacturados con vértebras de ballena cortadas y pulidas, lo que demuestra un concepto de reunión de grupos humanos.
ArquitecturaGracias a las pirámides rescatadas por el trabajo arqueológico, Caral, de 66 hectáreas de extensión, cuenta con una complejidad arquitectónica inédita en el continente americano y que demuestra que «es la cultura madre» en la región, según Ruth Shady, catedrática de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y descubridora del yacimiento. © EFE La Ciudad de Caral - Contrucciones
Caral ocupa 66 hectáreas, en las que se distinguen dos zonas, una central y otra periférica. La primera muestra estructuras arquitectónicas monumentales, cuatro clases de conjuntos residenciales diferentes, unidades residenciales de elite, dos plazas circulares en desnivel inferior, así como lugares de congregación pública masiva. Mientras que la zona de la periferia tiene numerosas unidades domésticas distribuidas a manera de archipiélago con islas de viviendas.
En la construcción de los recintos principales se usaron muros de piedra unidos con argamasa; en algunos recintos secundarios las paredes son de material orgánico, enlucidos con arcilla fina y pintados de rojo, blanco o amarillo. Se observa un uso masivo de shicras (bolsas confeccionadas con fibra vegetal).
Otras áreas fueron construidas con paredes de piedras canteadas (granodiorita), unidas con argamasa de barro y pintadas de rojo, blanco o amarillo, según el periodo correspondiente; algunas muestran paredes con soportes de madera entretejida con cañas y revestidas con argamasa de arcilla y barro.
En los periodos tardíos de ocupación se construyeron terrazas con muros de piedra canteada, unidas con argamasa, enlucidos y pintados de blanco. En los edificios de Caral se muestran evidencias de una prolongada ocupación.

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RESUMEN DEL DESARROLLO DE LAS CULTURAS PREHISPÁNICAS EN EL PERÚ

 

Período LITICO

   

(10.000 - 6.000 a.C)

Período ARCAICO

   

(4.000 -1.200 a.C.)

 

Arcaico Inferior

 

(4.000 - 2.500 a.C.)

 

Arcaico Superior

 

(2.500 -1.200 a.C.)

FORMATIVO

   

(1200 - 200 a.C.)

 

Cerro SECHÍN

Costa Central

 
 

Cultura CHAVÍN

Sierra Norte

(1200 - 200 a.C.)

 

Cultura CUPISNIQUE

Costa Norte

(800 - 200 a.C.)

 

Cultura PARACAS

Costa Sur

(700 a.C. - 200 d.C.)

 

Cultura SALINAR

Costa Norte

(500 a.C. - 100 d.C.)

 

Cultura HUARÁS

Sierra Norte

(200 a.C. - 200 d.C.)

 

Cultura PUCARÁ

Altiplano Titicaca

(100 a.C. - 300 d.C.)

DESARROLLOS REGIONALES

   

(100 a.C.  - 700 d.C.)

 

Cultura VICÚS

Costa Norte

(100 a.C. - 400 d-C.)

 

Cultura GALLINAZO o VIRÚ

Costa Norte

(100 a.C.  - 500 d.C.)

 

Cultura MOCHE

Costa Norte

(200 a.C. -700 d.C.)

 

Cultura LIMA

Costa Central

100 d.C. -650 d.C.)

 

Cultura NASCA

Costa Sur

(200 d.C.  - 700 d.C.)

 

Cultura CAJAMARCA

Sierra Norte

(200 d.C. - 1300 d.C.)

 

Cultura RECUAY

Sierra Norte

(200 a.C. -550 d.C.)

 

Cultura TIWANAKU

Altiplano Titicaca

(200 a.C -800 d.C.)

 

Cultura HUARPA

Sierra Central

(200 a.C. - 550 d.C.)

HUARI

Cultura Wari

 

(700 d.C - 1.100 d.C.)

ESTADOS REGIONALES TARDIOS

   

(1.100 d.C. - 1.440 d.C.)

 

Cultura LAMBAYEQUE

Costa Norte

(800 d.C. -1.400 d.C.)

 

Cultura CHIMÚ

Costa Norte

(1300 d.C. - 1440 d.C.)

 

Cultura CHANCAY

Costa Central

(1.200 d.C. -1.470 d.C.)

 

Cultura ICA-CHINCHA

Costa Sur

(1100 d.C. - 1440 d.C.)

 

Reinos AYMARAS

Altiplano titicaca

 
 

Cultura CHACHAPOYAS

Oriente

(700 d.C. - 1500 d.C.)

 

Cultura HUANCA

   
 

Cultura CHANCA

Sierra Central

(1250 d.C. - 1440 d.C.)

 

Reino del CUSCO

   

IMPERIO INCA

Cultura INCA

 

(1.400 d.C. - 1.532 d.C.)

viernes, 15 de mayo de 2009

LOS MAPAS DE PIRI REIS

 

Los Mapas de Piri Reis tienen una realidad histórica que se remonta  al año 1513, y no solo plantean la interrogante de que si en realidad fue Cristóbal Colón quien descubrió América, sino que también representan  un verdadero desafío para la ciencia moderna, ya que  reflejan una geografía no existente en nuestro planeta desde hace no menos de quince mil años.

Piri Reis, notable navegante que obtuvo numerosas victorias navales en la afirmación del imperio Otomano, fue hombre de gran cultura y sobresaliente inteligencia.  Diseño durante el reinado de Solimán el Magnifico, dos mapas del mundo uno en 1513 y el segundo en 1528. Sus amplios conocimientos del italiano, del español y el portugués, fueron decisivos  para la interpretación de indicaciones contenidas en todos los mapas que consulto. Logró diseñar 21 mapas en total.

Dispuso de un mapa confeccionado por el propio Cristóbal Colón, adquirido por medio de un miembro de su tripulación, hecho prisionero por Kemal Reis, tío de Piri Reis.

El verdadero valor de los mapas de Piri Reis comienza en 1953 cuando un oficial de la marina Turca envió una copia de estos al ingeniero jefe de la oficina hidrográfica de los estados unidos, el cual consultó con el especialista de mapas antiguos Arlington Mallery, ingeniero militar retirado.

El oficial Mallery y un equipo de cartógrafos después de un trabajo de 19 años, lograron comprobar la veracidad de los datos proporcionados por los mapas de Piri Reis, sólo que reflejaba una preescisión mayor que los mismos mapas levantados por Cristóbal Colón, Magallanes y otros navegantes, muchos años después.

La primera implicación de los mapas de Piri Reis es de que el continente americano ya había sido cartografiado muchos años antes de la llegada de Cristóbal Colón, la segunda es la cartografía de la costa Pacífica del continente y del litoral Atlántico, lo que se conoce como tierra del fuego, no conocido hasta Magallanes en 1520. Aún los mapas publicados en los medios científicos cuarenta años después de Piri Reis, distan mucho de tener la preescisión de estos.

El otro aspecto importante de estos controvertidos Mapas es la cartografía de la Antártica, algo imposible aún en tiempos de Magallanes.  El equipo técnico de Mallery y muchos otros que a posterior han analizado estos mapas, concuerdan que nuestra tecnología para obtener la presición  contenida en estos mapas  requiere necesariamente de la aviación.

Quizás el enigma mayor en estos mapas es de que los limites de la antártica no concuerdan con los existentes, no es sino con el trabajos de científicos internacionales con tecnología muy reciente es que han medido la profundidad de los hielos y han encontrado coincidencia  con los limites de la tierra actualmente cubierta por los hielos. De ser esto así, estos mapas tendrían que haber sido levantados mucho antes de que el hombre moderno fuera sedentario.

La preguntas que giran en torno a estos mapas es  quien pudo haber levantado estos mapas del mundo mientras el hombre moderno aún era un nómada?

Es evidente que el manuscrito en sí no tiene una antigüedad mayor que la de Piri Reis,, sólo que estos están reflejando un escenario que  corresponde a una geografía con una antigüedad no menor a los quince mil años.

Como es natural, siempre surge la duda de que si estos extraños mapas no son más que un fraude intelectual de nuestra época, a como se supuso inicialmente  con las Pinturas Rupestres. Bien creo que aquí vale poner a trabajar a nuestro hemisferio cerebral derecho y acudir a algunos de los métodos de la investigación descriptiva. Lo primero es determinar la coincidencia de criterio entre las implicaciones de estos mapas y otras observaciones efectuadas al margen de los mismos.

Son precisamente estas observaciones; que por sí solas quizás no sean concluyentes; el temario de este blogs. Por lo pronto si podemos afirmar sin ningún margen de error, de que en registros arqueológicos, se han encontrados  muy recientemente, objetos presumiblemente de origen fenicio en tierras americanas, sobre todo en Brasil, Colombia y Yucatán.  Por otra parte, en la arquitectura mesoamericana se observan figuras humanas y  especies animales que no son propios de este continente.

Otros elementos a considerar entre muchos es, Nazca, Pascua etc.

Creo que hay suficientes observaciones en una misma dirección, que ameritan hacerse la pregunta.

Hubo antes del hombre moderno, civilizaciones complejas con un alto desarrollo intelectual en nuestro planeta??.

Fuente:  http://www.freewebs.com/carlosamador/

martes, 5 de mayo de 2009

¿De donde venimos?

 

ferran | 18/04/2009 | 19:12

Las habilidades para descifrar la escritura cuneiforme sumeria de Zecharia Sitchin, un lingüista que domina varias lenguas antiguas quien ha puesto al mundo científico en pie de guerra con sus interpretaciones asombrosas.

En 1976, el primer libro de Sitchin El Doceavo Planeta, originó una odisea que ha transformado de hecho el campo de la historia antigua; en 1993 llegó el sexto libro de Crónicas de la Tierra, Cuando el Tiempo Empezó. Entre otras afirmaciones increíbles, este libró une el complejo calendario de Stonehenge y las ruinas enigmáticas de Tiahuanacu en Bolivia, con la cultura antigua de los Sumerios, y por extensión, a los Nibiruanos, también llamados los Anunnaki.

Estos son los que, insiste Sitchin, no solo crearon la cultura sumeria, sino que también, genéticamente, crearon a los seres humanos como los conocemos actualmente. Y sí, ellos viven en este misterioso12º planeta, Nibiru.
Hasta la fecha, Sitchin ha descifrado más de 2,000 cilindros de arcilla de la antigua tierra del Golfo Pérsico que existió hace unos 6,000 años. Algunos de estos fragmentos, que datan de 4,000 años a.C., están en museos en todo el mundo. Un fragmento en particular, actualmente en Alemania, indica que la Tierra es el séptimo planeta, contando desde Plutón.

El marco temporal aquí es de cuatro milenios antes de que la moderna astronomía confirmara la existencia de Plutón como un planeta de nuestro sistema solar. Entonces ¿cómo pudo una raza antigua conocer este hecho? Sitchin dice que es debido a que esta gente antigua no vino de la Tierra, sino de Nibiru. Intrigas familiares enconadas finalmente obligaron a los Nibiruanos a abandonar el planeta Tierra, dejando a los humanos valerse por si mismos.

Estos humanos primigenios nunca poseerían la capacidad de viajar a las estrellas como sus creadores, ni tampoco poseerían la inmortalidad de sus creadores. Eones después, de cualquier manera, los humanos finalmente hemos mandado una sonda satélite diseñada con inteligencia más allá de los confines de nuestro sistema solar.

¿Estamos repitiendo nuestro pasado?

Esta es solo una de las cuestiones asombrosas que Sitchin investiga en sus Crónicas de la Tierra. No es solo un arqueólogo eminente, Sitchin también es un formidable analista de las culturas antiguas, de hecho, quizás el mejor de todos.

Sus comparaciones explicadas de mitologías parecidas pero dispares proporcionan un entendimiento mas completo de las religiones del mundo. Entre otras cosas, las investigaciones de Sitchin apuntan a que puede que haya una base militar orbitando alrededor de Marte impidiendo a los humanos llegar allí (un hecho verificado por los problemas que tuvieron tanto la sonda de EE.UU. como la Rusa en sus proximidades).

Pero el objetivo primordial de esta investigación impresionante es el antiguo Sumer. La decodificación de las tabletas de arcilla de esa cultura, enterradas durante milenios, revela raíces que se extienden atrás en el tiempo hasta 450,000 años a.C. La razón que motivó a Sitchin a aprender a leer las tablillas cuneiformes fue su curiosidad infantil relativa al significado del termino “Nefilim”, un grupo intrigante mencionado en el Antiguo Testamento. Traducido, “Nefilim” significa “aquellos que descendieron.”

“Descendieron de donde” es el punto de partida que hace de las Crónicas de la Tierra una lectura mejor que cualquiera de los misterios de Sherlock Holmes.

Para resolver el misterio, Sitchin realiza un viaje alrededor del mundo a ciudades antiguas y a las primeras civilizaciones.

Tablillas de escritura cuneiforme

Seria imposible hacer justicia a su investigación en un repaso tan breve como es este; de cualquier manera hay algunos descubrimientos muy significativos sobre la existencia de esta otra raza de gente. Quizás el más atractivo es la “cara de Marte”, la estructura en el área llamada Cydonia en el planeta Rojo.

¿Qué es?

Si la relación de la cara de Marte es analizada en relación a la distancia a otras estructuras piramidales también descubiertas en Marte, la relación geométrica resulta ser idéntica a la distancia entre la Esfinge de Egipto y las pirámides de los alrededores de Egipto. Sitchin concluyó que el emplazamiento de estas pirámides indica que servían como señales de aterrizaje para los Nibiruanos después de que entraran en la atmósfera terrestre desde el espacio exterior.

Sitchin también ha afirmado que las pirámides más tempranas no fueron diseñadas por los Egipcios. NBC-TV emitió un programa el 10 de Noviembre de 1993 titulado “El Misterio de la Esfinge”, que apuntaba que la Esfinge es 2,000 años más antigua que lo que se pensaba anteriormente. Esto corrobora los descubrimientos de Sitchin de que alguien distinto a los Egipcios diseño las pirámides.

Una afirmación asombrosa tras otra ha hecho de Sitchin el escritor más polémico de nuestro tiempo porque confronta todo lo que creíamos saber sobre la civilización humana.

Es fácil rechazar la investigación de Sitchin de la misma manera que otra gente rechaza la investigación de los OVNIS, como Erich Von Daniken e innumerables investigadores más que afirmaron haber encontrado la evidencia de los visitantes extraterrestres a este planeta. Pero Sitchin es bien consciente de abogar por el diablo, y esfuma los argumentos de los escépticos con erudición sólida, incluyendo las traducciones más rigurosas de los textos sumerios, cuentos Védicos y extractos de las versiones griegas y hebreas originales de la Biblia.

Esta capacidad para traducir varias lenguas no es un logro pequeño. Aquellos de nosotros que nunca poseeremos la capacidad para descifrar las tablillas de arcilla de 6,000 años de antigüedad debemos confiar en que Sitchin haya hecho su trabajo con precisión. Pero sus fuentes revelan una completa integridad, incluyendo las mejores, y más respetadas referencias y anotaciones imaginables.

Los dos personajes más recientes que prestaron atención a Sitchin fueron Colin Powell y Norman Schwarzkopf, los Generales Americanos que fueron figuras claves en la reciente Guerra del Golfo.

El lugar de aterrizaje de los Nibiruanos estaba en un área llamada entonces Eridu, ahora el Sur de Irak.

La razón principal de que Saddam Hussein no fuera capturado fue debido a que el resistía en una pirámide escalonada construida por una de esas tempranas civilizaciones mencionadas por Sitchin, la cual los Americanos eran reacios a bombardear, por su inestimable valor histórico. Una vez que el brillo de los medios de comunicación es eliminado de la realidad consensuada, una nueva imagen surge de quien sabe que cosa relacionada con lo que Sichin ha destapado.

Este escritor puede que nunca sepa hasta que punto, pero la prueba circunstancial de las Crónicas de la Tierra relativa a los Nibiruanos es completamente convincente.

¿Dónde buscar su llegada?

Repuesta: En los cielos al Sur. El hecho llega a ser incuestionable una vez que estudias a Sitchin. El destaca que la NASA ha localizado un objeto negro masivo al Sur del cielo, y la reactivación reciente de los telescopios en Argentina y Chile parece indicar un interés renovado en esa parte de los cielos. Asimilar todos los descubrimientos esta realmente más allá de la capacidad de una persona sola; sin embargo, un equipo dedicado podría reunir toda la información relevante.

Aunque la información sería clasificada necesariamente como de alto secreto, Sitchin de hecho ha dispuesto todos los secretos en las Crónicas de la Tierra. Ahora depende de nosotros revisar nuestro propio entendimiento de quienes somos los humanos como especie para poder, como dice Sitchin, “estar más preparados cuando los Anunnaki lleguen.”

Muchos de nosotros nunca viajaremos por todo el mundo para visitar los observatorios antiguos.

Sin embargo, Sitchin lo ha hecho, y lo que ha encontrado en relación con el emplazamiento de estos observatorios sobre la superficie de la Tierra también es asombroso. Todos los observatorios están inclinados hacia el hemisferio Sur. También están sobre la misma latitud Terrestre. En su último libro, aprendemos que muchos de estos observatorios miden la salida y puesta exacta del sol y la luna con una precisión no conseguida por los equipos modernos de medida.

Los campos de la astronomía y de la astrología se hacen plenamente comprensibles gracias a Sitchin, que muestra que el concepto de “Tiempo Divino” era algo que estos sacerdotes astrónomos antiguos crearon para predecir la llegada de sus creadores. Inverosímil, seguro, pero cuando la lógica y la paciencia se aplican a las conclusiones de Sitchin, uno se da cuenta de que la humanidad ha sido engañada con respecto a nuestros verdaderos orígenes.

La investigación biomédica es especialmente fascinante. Nuestra estructura del ADN es como una cápsula de contacto de liberación temporal. Cuando fuimos programados originalmente, nuestra estructura del ADN básica fue limitada a una cadena de doble hélice. El mecanismo disparador que nos permite funcionar como lo hacemos es influenciado por la radiación estelar.

Ahora estamos en un lugar de la órbita alrededor de nuestra galaxia central donde las radiofrecuencias del centro de la galaxia, como también las de otros sistemas estelares, nos están comunicando nueva información. La liberación de esta información, de acuerdo con Sitchin, coincide con la nueva llegada del 12º planeta.

El intento del gobierno de construir un Laboratorio Espacial Freedom estará dirigido a descubrir el paradero de Nibiru (el 12º planeta).

La gran pregunta es, por supuesto, ¿que pensarán estos seres que nosotros hemos confundido con dioses de nosotros ahora?

En el pasado no nos fueron garantizados los mismos poderes que ellos tenían, pero como resultado de miles de años de evolución genética, de alguna manera hemos llegado a ser como dioses.

La mayoría de las lenguas antiguas han sido descifradas ahora, y las 22 cartas Hebreas han resultado contener información basada en sistemas de generación de luz. Nuestra comprensión de los campo de fuerza toroidales, las series de fibonacci, fractales y los espacios vectoriales topológicamente abiertos han sido expresados en el lenguaje de las matemáticas.

Los campos estelares empiezan a parecerse más a documentos generados por ordenador que a puntos de luz al azar en el cielo nocturno.

Si hay algo que Sitchin ha conseguido definitivamente, ha sido expandir la imaginación humana.

Las culturas legendarias de Atlántida y Lemuria ya no parecen fantásticas, sino los esfuerzos de otras razas para sobrevivir en el planeta Tierra. El proyecto SETI, la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre de manera oficial por el gobierno ha sido cancelada, y después reanudada por un consorcio de empresas privado.

La más reciente Sonda Marciana desapareció completamente.

La respuesta dada a estos enigmas es insatisfactoria cuando se contrapesan con la evidencia de que otra raza va a visitar nuestro planeta, como aparentemente ha hecho muchas veces en el pasado. Recordad, a la Tierra le lleva un año orbitar alrededor del sol. Según Sitchin a Nibiru le lleva 3,600 años. Por lo tanto, un año para los Nibiruanos es igual que 3,600 años terrestres.

El ha completado toda su investigación, según dice, para prepararnos, a la raza humana, para el retorno de nuestros creadores. El trabajo de Zecharia Sitchin es sin duda la cosmología de mentalidad más abierta disponible hasta la fecha.

Además, aparece insustituible académicamente.

Descargar libro el 12 planeta

Descargar libros mismo autor

Fuente: http://www.tempsgranollers.com/bloc/alotroladodelespejo/2009/04/18/%C2%BFde-donde-venimos/#more-470

lunes, 4 de mayo de 2009

CARTA DEL GRAN JEFE SEATTLE A FRANKLIN PIERCE, PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS

En 1854 el Presidente de los EE.UU. propuso a las tribus dwamish y suquamish la compra de sus tierras, ofreciéndoles, a cambio, las famosas reservas americanas...


"El Gran Jefe de Washington envió palabra de que
desea comprar nuestra tierra. También nos
manda el Gran Jefe palabras de amistad, buenos deseos.
Es muy amable de su parte: sabemos que
también él necesita de nuestra amistad. Nosotros hemos
tomado en consideración su oferta, porque
sabemos que, de no hacerlo así, el Gran Jefe puede
venir con sus armas a quitarnos nuestra tierra.
Por eso nosotros le decimos: el Gran Jefe de
Washington puede contar con nosotros tan sinceramente
como nuestros hermanos blancos pueden contar el
regreso de las estaciones. Mis palabras son
como las estrellas, no se pueden detener.
Mas, ¿cómo se puede comprar o vender el cielo, ni aun
el calor de la tierra? Esta idea nos resulta
extraña. Si no somos dueños de la frescura del aire ni
del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán
ustedes comprarlos? Cada pedazo de esta tierra es
sagrado para mi pueblo. Cada brillante aguja de
pino, cada ribera arenosa, cada niebla en las maderas
oscuras, cada altozano y hasta el zumbido de
cada insecto es sagrado para la memoria y para el
pasado de mi pueblo. La savia que circula por las
venas de los árboles lleva consigo la memoria de los
pieles rojas.
Los muertos del hombre blanco olvidan su país de
origen cuando inician su camino hacia las estrellas;
por el contrario, nuestros muertos jamás podrán olvidar
esta bondadosa tierra, pues es la madre de
todos los pieles rojas: somos parte de la tierra y,
asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores
perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el
caballo, el gran águila: he aquí nuestros hermanos.
Las escarpada peñas, los prados húmedos de rocío, el
calor del cuerpo del caballo y el del hombre;
todos somos una misma familia.
Cuando el Gran Jefe de Washington nos envía mensaje
de que quiere comprar nuestras tierras, dice
que nos reservará un lugar en el que nosotros podamos
vivir apaciblemente. Dice también que él se
convertirá en nuestro padre, y nosotros en sus hijos.
Pero, aunque consideramos su oferta, ello no nos
resulta fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no
es sólo agua, sino que también representa la
sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos las
tierras, deben recordar que éstas son sagradas, y
enseñar también a sus hijos que cada reflejo en las
aguas del lago evoca los sucesos y memorias de
las vidas de nuestras gentes. Porque el murmullo del
agua son las palabras de mi padre y de mi
madre. Porque los ríos son nuestros hermanos y sacian
nuestra sed, porque llevan nuestras canoas y
alimentan a nuestros hijos, si les vendemos las tierras
ustedes deben recordar - y enseñarles a sus
hijos - que los ríos son nuestros hermanos y también los
suyos y que, por eso, deben de tratarlos con la
misma dulzura con que se trata a un hermano.
Sabemos que el hombre blanco no entiende nuestras
razones. Un pedazo de nuestra tierra es lo mismo
para él que el siguiente, ya que es un extraño que viene
de la noche y nos arrebata la tierra donde quiera
que la necesite. La tierra no es su hermana, sino su
enemiga y cuando la ha conquistado se retira de
allí, dejando atrás la sepultura de sus padres sin
importarle. Secuestra la tierra a sus propios hijos: tanto
le da la tumba de sus padres como el lugar que
pertenece a sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a
su hermano, el cielo, como objetos que se compran, se
venden igual que ovejas o cuentas de colores.
Su apetito devorará a la tierra y dejarádetrás sólo el
desierto.
No sé, mas nuestro modo de vida es distinto del de
ustedes. La sola visita de sus ciudades llena de tristeza
los ojos del piel roja. Tal vez sea que el piel roja es un
salvaje que no comprende nada...
No existe un lugar pacífico en las ciudades blancas, ni
hay un sitio donde escuchar cómo se abren las
hojas de los árboles en primavera o el zumbido de los
insectos. Quizá esto también se deba a que yo soy
un salvaje y no entiendo nada...
Pero, después de todo, ¿para qué sirve la vida si el
hombre no puede escuchar el adorable lamento del
chotacabras ni las discursiones nocturnas de las ranas
en el filo de un estanque? Será que soy un salvaje
y nada entiendo...
Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la
superficie de un estanque, lo mismo que el
aroma de ese aire purificado por la lluvia del mediodía
o perfumado por el polen de los pinos. El aire
tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos
los seres comparten un mismo aliento;
la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el
mismo aire. El hombre blanco no parece consciente
del aire que respira; lo mismo que un moribundo que
lleva muchos días en la agonía, es insensible
a las sensaciones del olfato.
Por eso, si les vendemos nuestras tierras deberán
recordar que el aire es inestimable, que comparte su
espíritu con la vida que sostiene.
El viento que dió a nuestros antepasados su primer
soplo de vida, también deberá recibir nuestros últimos
suspiros. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes
deberán conservarlas como algo sagrado, como un
lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el
viento perfumado por las flores de las praderas.
Otra condición deberá aceptar el hombre blanco si
decidimos venderle nuestras tierras: deberá tratar a
los animales como a sus hermanos. Yo, que soy un
salvaje, no comprendo otra forma de vida. He
visto millares de bisontes pudriéndose en las praderas,
muertos a tiros por el hombre blanco desde un
tren en marcha. Soy un salvaje, por eso no comprendo
cómo una máquina humeante puede importar
más que el bisonte, al que nosotros matamos sólo para
sobrevivir.
¿Qué sería del hombre blanco sin los animales? Si todos
desaparecieran, el hombre también se
extinguiría a consecuencia de su gran soledad de
espíritu. Y pues todo va enlazado, lo que sea de los
animales, será del hombre.
Deben enseñarle a sus hijos que el suelo que pisan son
las cenizas de nuestros antepasados.
Incúlquenles que la tierra ha sido regada con la sangre
de sus semejantes para que sepan respetarla.
Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los
nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo
cuanto ocurra a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra.
Si los hombres escupen en la tierra se
escupen a sí mismos.
Una cosa sabemos: la tierra no pertenece al hombre,
sino que el hombre pertenece a la tierra. Todo
va enlazado, como la sangre que une a una familia.
Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los
hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la
vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama
se lo hace a sí mismo.
Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla
con él de amigo a amigo, queda exento del destino
de todos. Tal vez seamos hermanos, a pesar de todo.
Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco
descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios.
Ustedes piensan ahora que lo poseen, al igual que
desean poseer nuestra tierra. Pero esto es imposible.
Él es el Dios de los hombres y su compasión debe ser
compartida por igual entre el hombre blanco y el
piel roja. La tierra es algo muy precioso para Él y si se
la daña se desprecia al Creador. A los blancos
les puede pasar también, tal vez pronto, lo que a
nuestras tribus. Continúen contaminando su cama
y se sofocarán una noche en su propio desierto.
Cuando los bisontes sean exterminados, los caballos
salvajes domesticados, saturados los rincones
secretos de los bosques por el aliento de tantos
hombres, ¿dónde estará la maleza?; habrá
desaparecido; ¿dónde estará el águila?... Se habrá ido.
Terminará la vida y empezará la supervivencia.
Nosotros podríamos comprender si supiéramos lo que el
blanco anhela; ¿qué espera contar a sus hijos
en las largas noches de invierno?, ¿qué visiones arden
dentro de sus pensamientos?, ¿qué desean para
el mañana?... Mas nosotros somos salvajes. Los sueños
del hombre blanco nos están vedados, y por
eso debemos seguir nuestro propio camino. Si llegamos
a un acuerdo será para asegurar su conservación, como
lo han prometido. Cuando el piel roja se desvanezca de
la tierra y su memoria sea solamente la
sombra de una nube que atraviesa las praderas, estas
riberas y prados aún estarán impregnados del
espíritu de mis gentes, de amor a la tierra, lo mismo
que el recién nacido ama los latidos del corazón
materno. Si les vendemos estas tierras, ámenlas como
nosotros las hemos amado. Preocúpense de ellas
de igual manera que nosotros nos hemos preocupado.
Mantengan la tierra como ahora está, con toda
su pureza, con toda su fuerza y con todo su corazón.
Presérvenla para sus hijos, y ámenla de la misma
manera que Dios nos ama a todos nosotros... "