domingo, 28 de diciembre de 2008

el frasco De mayonesa y el café.

Cuando las cosas en la vida Parecen demasiado, Cuando 24 horas al día No son suficientes. ..Recuerda el frasco De mayonesa y el café. Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomo un Frasco grande y vacío de mayonesa y Procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego le preguntó a sus estudiantes si el Frasco estaba lleno. Los estudiantes Estuvieron de acuerdo en decir que si. Así que el profesor tomo una caja llena de Canicas y la vació dentro del frasco de Mayonesa. Las canicas llenaron los espacios Vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir Que si. Luego...el profesor tomo Una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena lleno todos los espacios Vacíos, así que el profesor preguntó nuevamente Si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron Con un 'si' unánime. El profesor enseguida agregó 2 tazas de café Al contenido del frasco y efectivamente llenó Todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo: 'QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA'. Las pelotas de golf son las cosas Importantes, Como la familia, los hijos, la salud, Los amigos, todo lo que te apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo Perdiéramos y solo éstas quedaran,Nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son Las otras cosas Que importan, como El trabajo, La casa, El auto, etc. La arena es todo Lo demás, Las pequeñas Cosas. 'Si ponemos la arena en el frasco primero, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida'. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las Cosas realmente importantes Presta atención a las cosas que son cruciales Para tu felicidad. Juega con tus hijos, Tómate tiempo para asistir al doctor, Ve con tu pareja a cenar, Practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua. Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es solo arena.. Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que representaba el café. El profesor sonrió y dijo: 'Que bueno que lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo.'
Autor Desconocido

viernes, 26 de diciembre de 2008

Resumen del libro "COMO CREAR ABUNDANCIA"

Resumen del libro "COMO CREAR ABUNDANCIA"

Deepak Chopra.

PASOS DE LA A, A LA Z,  PARA CREAR ABUNDANCIA

LA "A" representa la AFLUENCIA Y LA ABUNDANCIA, en nuestra forma más primordial somos un SER con todas las posibilidades. Nos es posible crear cualquier cosa, ese poder es nuestra naturaleza esencial, nuestro Ser interno, Espíritu.

LA "B" representa lo BUENO Y LO BELLO, evolución es mejorar cada vez más en todos los sentidos posibles. Crea la conciencia de la riqueza y confórmate solamente con lo mejor, selecciona todo de primera clase y el universo responderá a tus expectativas dándote siempre lo mejor.

LA "C" representa CALMA Y COMPARTIR, Dinero sin la experiencia de la despreocupació n y la caridad, es un estado de pobreza. La conciencia de la abundancia es un estado mental. Quien se preocupa por como obtener cuanto necesita es realmente pobre, sin importar la cantidad de dinero que se tenga. Comparte despreocupadamente, la fuente de la que todo emana es infinita, ilimitada e inagotable.

LA "D" representa DAR Y DHARMA, pregúntate ¿Cómo puedo servir?, ¿Cómo puedo ayudar? ¿Qué servicio puedo dar?. Cuando encuentres dichas respuestas en tu interior, notarás que la gente demanda tus servicios. Dharma es descubrir cual es tu propósito en la vida, tu misión personal a cumplir.

LA "E" representa la ESPERANZA Y EL ÉXITO; lo que pidas para ti pídelo para los demás, especialmente para tus competidores y enemigos, alégrate por sus éxitos y los convertirás en tus amigos. La Esperanza determina el resultado, espera y siéntete merecedor siempre de lo mejor.

LA "F" representa la FE Y EL FRACASO, aprende que en cada fracaso reside la semilla del éxito, son peldaños que nos acercan más a nuestra meta, en realidad el fracaso no existe, sino que es tan sólo el medio de perfeccionar lo que hacemos. Ten fe en ti, en los demás y en el poder que te guía y protege.

LA "G" representa la GRATITUD Y LA GENEROSIDAD, que son características de una conciencia afluente. Adopta a Dios como modelo a seguir, no hay nadie más afluente y en él residen todas las posibilidades. Los 4 pasos para que un deseo se manifieste son: Espontáneamente o mediante la meditación u oración, una idea intuitivamente te señala un objetivo. Ten la intención clara de alcanzar dicho objetivo definido. Desea alcanzarlo, pero no te apegues a él. Deja que el universo se encargue de los detalles.

LA "H" representa HUMOR Y HUMANIDAD, se feliz, y da felicidad con lo que haces a quienes te rodean, que sea tu objetivo máximo buscar primero la felicidad y todo lo demás la seguirá.

LA "I" representa la INTENCIÓN E INTENSIDAD, toma una decisión inalterable de la que no puedas retractarte. Ten un propósito bien definido; decide alcanzar cualquier cosa que te propongas, sin que nada te desvíe.. Deja que el universo te atraiga las oportunidades y mantente alerta para aprovecharlas.

LA "J" representa el JUSTO MEDIO Y NO JUZGAR, abandona el deseo de clasificar, etiquetar y evaluar las cosas como buenas o malas, correctas o incorrectas. Acalla tu dialogo interno y libera la carga del juicio critico y perfeccionista del ego.

LA ¨ K ¨ representa el Karma los medios para poder aprender nuestras lecciones de esta vida.

LA "L" representa la LIBERTAD Y EL LUJO, adopta el lujo y la abundancia como un estado natural o estilo de vida. Rodéate de lo mejor en todos los sentidos, tu lo mereces. Pero se libre internamente y no crees dependencia de y a nada. Date la libertad de ser tu mismo y renovarte constantemente.

La "M representa la Motivación y la Meta, si tomas como meta ayudar a otras personas a ganar dinero y a que alcancen sus deseos, es una manera segura de que tu mismo logres más fácilmente lo mismo. Motiva y estimula a los demás a crecer juntos.

LA "N" representa decir NO A LO NEGATIVO, cuando tengas un pensamiento negativo, dite mentalmente "que pase el siguiente pensamiento, por favor".. Evita la gente pesimista y ambientes negativos, pues bajan tu energía.

LA "O" representa los OPUESTOS Y LAS OPORTUNIDADES, acepta que la vida esta formada de opuestos como alegría y tristeza, placer y dolor, luz y oscuridad, salud y enfermedad, amor y odio, metas y obstáculos. Son reconciliables y en esencia solo un medio para que el alma aprenda mediante los contrastes a ejercer sabiamente el poder del libre albedrío. Oportunidades a aprovechar para crecer constante.

LA "P" representa el PROPÓSITO Y LA PAZ, estamos aquí para descubrir y cumplir nuestro propósito de vida, debemos poder expresarlo en términos sencillos. Saber tu propósito, misión o deber personal te abre las puertas de la potencialidad pura.

LA "R" representa RECIBIR Y REGALAR, aprender a recibir es tan importante como saber dar, ambos son aspectos diferentes del fluir de la energía en el universo. dar y recibir no tienen que ser cosas materiales, puedes regalar una sonrisa o un estimulo.

LA "S" representa SERVIR, SER Y SABER, el dinero es como la sangre, debe circular; aferrarse al dinero hace que se estanque, para que se multiplique debe circular. El dinero es energía y simboliza el resultado del servicio que damos a nuestros semejantes.

La "T" representa lo TRASCENDENTE, EL TALENTO Y EL TIEMPO, EL TRIBUTO, sin un sentido de trascendencia la vida carece de belleza; vivir sin la conciencia del tiempo es entregar el corazón plenamente y sin prisa a cada momento. Un sabio dijo: "No me preocupo por el pasado y no le temo al futuro, porque mi vida está perfectamente concentrada en el presente y la respuesta correcta me llega en cada situación cuando ocurre". Únete a gente con talentos únicos y comparte los tuyos. El tributo o diezmo es dar sin apego una porción de tus ingresos. Cuando das creas un vacío que debe llenarse y atrae más de lo que diste.

LA "U" representa la UNIDAD Y LO UNIVERSAL, hay que comprender que hay una unidad interna detrás de la diversidad externa de las cosas, la conciencia de unidad es el espíritu que va más allá de la máscara de separación y fragmentación originada por ego y los sentidos. Todo es uno, todo es un mismo ser bajo diferentes disfraces, unión es yoga y amor universal.

LA "V" representa LA VERDAD Y LOS VALORES, sin valores sólidos en la vida hay confusión, caos y desintegració n. Cuando seguimos los valores que se consideran sagrados, nuestro potencial interno es poderoso y crea cualquier cosa que se desea.

LA "W" representa la conciencia de la RIQUEZA (WEALTH) Y LA ABUNDANCIA, que implica la ausencia de preocupaciones monetarias. Las personas verdaderamente ricas nunca se preocupan por perder su dinero, saben que la fuente de donde surge es inagotable. Confía plenamente en que tu poder personal atraerá siempre hacia ti cualquier cosa que necesites.

LA "Y" representa el YACIMIENTO Y EL YO SOY, el yacimiento u origen del vigor y la salud esta en el Ser o Yo Soy. Si estamos vertidos hacia las cosas externas nos desvitalizamos, si estamos en contacto intimo con nuestro Ser real, la energía universal fluye libremente a través de nosotros, sintiéndonos capaces, vigorosos y juveniles.

LA "Z" representa el ZUMO o esencia de las cosas, es saber que hay un poder que rige el mundo y que esta siempre presente en todo lugar. Es saber que Soy Eso, que usted es Eso, que todo esto es Eso y que Eso es todo lo que existe. Estar en armonía con Eso es enfrentar lo desconocido con despreocupació n y libertad.

Meditación

 

La meditación es la concentración de la atención sobre un objeto no sensorial con exclusión de cualquier otro contenido. Este objeto puede ser una imagen, una idea, un sentimiento, etc. Es una técnica de introspección mental que minimiza la interferencia de los sentidos.

La mayoría de las religiones tienen procedimientos o formas de meditación, sin embargo la meditación por sí misma no es una actividad religiosa o espiritual. Las técnicas más populares y conocidas de meditación provienen del Oriente, de las dos religiones más conocidas de Oriente, el budismo y el hinduismo.

La meditación es importante dentro del budismo, ya que es la forma por la cual la mente logra alcanzar un plano de realidad y entendimiento que va más allá de lo sensorial o aprendido. Su importancia es tal que cada escuela tiene diferentes maneras y técnicas específicas a su filosofía.

En el hinduismo, en las escuelas de Yoga y Vedanta, la meditación es parte de dos de las seis ramas de la filosofía hindú. En la práctica budista de Theravada, la meditación involucra tanto técnicas conocidas como Samadhi como Vipassana, así como el desarrollo de la bondad y el conocimiento superior.

Tradiciones específicas

  • Meditación es la liberación del pensamiento y el movimiento en el éxtasis de la libertad. (J. Krisnamurti)
  • Sikhismo promueve la meditación divina en el nombre de Dios a través de simran.
  • Las dos tradiciones meditativas principales del budismo son .
  • El budismo Mahayana practica varias formas de Dhyana (Chan o Zen), visualizaciones, rezos y cantos.
  • Hay tradiciones religiosas de la meditación asociadas con el judaísmo, el cristianismo y el islam.
  • El taoísmo tiene una larga historia de estudios de meditación.
  • Muchas escuelas de artes marciales enseñan formas de meditación, en especial basadas en modelos budistas o taoístas.
  • Hay formas de meditación relacionadas directamente con la creación artística, como medio de alcanzar el éxtasis místico, en el Sufismo (Derviches

Mahāyāna (literalmente Gran Vehículo) es una de las dos o tres principales ramas del budismo. Algunas de las áreas en las que se practica son China, Tíbet, Japón, Corea, Vietnam, y Taiwán. Del Mahāyāna se desarrolló el Vajrayana esotérico que afirma combinar todas las escuelas previas.

Los estudiosos creen en el Mahāyāna como un movimiento separado, el cual comenzó alrededor del siglo I adC en el noroeste de la India.

El desarrollo del Mahāyāna fue un proceso lento y gradual. El Mahāyāna no era una escuela rival, y por lo tanto no fue la consecuencia de un cisma (sanghbheda). Monjes Mahāyāna podían vivir sin discordia en el mismo monasterio con monjes de otras escuelas, siempre que sostuvieran el mismo código, a pesar de que se cree que monjes no Mahayana pudieron haberse tomado con algo de burla las creencias y prácticas privadas de sus hermanos Mahayana.

La idea de un cisma o ruptura radical, con cambios religiosos dramáticos, simplemente no concuerda con lo que sabemos ahora del desarrollo religioso budista, no en textos sino en la práctica real. (Williams, 1989)

El Mahāyāna se aparta de la tradición Nikaya (a veces conocida como las escuelas Hinayana) en su aceptación de las sutras Mahāyāna. Las escuelas Mahāyāna, sin embargo, no rechazan los sutras Nikaya, tales como los registrados en el Canon Pali; éstos también son vistos como autoritarios.

Las escrituras Mahāyāna fueron fijadas por escrito en el siglo I adC. Algunos de ellas, tales como los sutras La Perfección de la Sabiduría, se presentan como sermones reales de Buda que habrían estado ocultos. Según algunas fuentes, estos sermones fueron pasados por tradición oral como otros sutras, pero otras fuentes afirman que fueron ocultados y después revelados varios siglos más adelante por una vía mitológica. Además de sutras, algunos textos Mahāyāna son esencialmente comentarios.

La meditación como práctica espiritual

“¿Qué es la verdadera meditación?
Es transformar todo: toser, tragar, saludar,
moverse, estar quieto, palabras, acción,
bien y mal, prosperidad y vergüenza,
ganancia y pérdida, correcto y equivocado,
en un simple proceso hacia
el despertar y la iluminación.”
Hakuin

La meditación es una de las prácticas del ámbito espiritual del ser humano más significativas e importantes y una de las que puede provocar cambios más contundentes y permanentes en el mismo a nivel de su conciencia cognoscitiva. Sin embargo, uno de los problemas más habituales acerca de la misma, es que muchas veces es mal comprendida o no es comprendida en absoluto.

Esto se debe fundamentalmente a diversos y variados motivos entre los que encontramos la inadecuada divulgación que realizan pseudo maestros espirituales ampliamente presentados por los medios masivos de comunicación, la ausencia completa de la misma dentro de los programas educativos de las escuelas de occidente, la casi inexistencia de practicantes de meditación en los países occidentales, etc.

Muchas personas, combinando a tientas los pocos elementos teóricos a los que pueden acceder, logran llegar a una comprensión muy elemental sobre lo que la meditación es, llegando a conceptos tales como que la meditación es “para alejarse del mundo y de sus problemas”, “para evadirse de la realidad”, “algo solo de orientales o para hippies”, “solo para gente iluminada”, etc.

Nuestra finalidad en el siguiente texto es presentar una introducción lo mas completa posible sobre qué es la meditación y sobre cómo se debe comenzar a practicarla.

Una primera aproximación a su comprensión

La meditación es una práctica, es decir, un proceso de experimentación, mediante el cual entramos en contacto con aspectos y estratos, tanto de nosotros mismos como del universo, a los cuales no es posible acceder por otros medios. De esto se deduce la contundente consecuencia de que si no es a través de la meditación no llegaremos a conocer en forma experiencial y práctica algunos de los ámbitos mas importantes, trascendentes e inclusivos de nuestro ser y del universo mismo.

La meditación es evidentemente un práctica cognoscitiva donde no solamente se amplia el rango de objetos conocidos sino que también se alcanzan tremendas profundidades de conocimiento de los mismos. Esto significa, dicho de otra manera, que mediante la meditación se alcanza un conocimiento profundo de ciertos objetos que ya eran conocidos para nosotros pero que lo eran solamente de una manera muy superficial. 

Es importante comprender que si bien la meditación posee fundamentos teóricos, la misma es eminentemente una práctica o experimentación. Si, por ejemplo, la comparamos con el hecho de correr maratones por parte del ser humano, la meditación en si misma es comparable al hecho mismo de correr la maratón y sus fundamentos teóricos son comparables a los fundamentos teóricos de la maratón entre los cuales se incluyen la capacidad del ser humano para emprender tal práctica.

Nunca debe confundirse el fundamento teórico de la meditación con la práctica de la misma. Uno de los errores más comunes de muchos pseudo-maestros espirituales de hoy en día es que conocen mucho de la teoría de la meditación de tal manera que pueden hablar durante horas sobre la misma. Y de hecho parecen bastante eruditos. Sin embargo eso no significa que sean avezados en la práctica. Comúnmente caen en el grosero error de querer transmitir a otros solamente la teoría sin orientarlos hacia la práctica misma. Esto es como querer enseñar a alguien a correr maratones mostrándole gráficos de anatomía humana

Tipos y variedades de meditación

Los dos especies de meditación

Las diversas prácticas meditativas que ha elaborado el ser humano a lo largo de la historia pueden agruparse en dos grandes grupos o especies: la meditación concentrativa y la meditación contemplativa. Es común también que a la meditación concentrativa se la llame Shamata y a la meditación contemplativa se la denomine Vipassana.

La meditación concentrativa, la cual se caracteriza por la utilización de mantras u objetos de atención, conduce a un estado de concentración lineal donde se logra acceder a un estado de atención muy profundo pero sobre un campo de atención estrecho y limitado. Por ejemplo, si de considerar el teclado de una computadora se tratara, la meditación concentrativa intentaría detenerse y profundizar en el conocimiento de una sola de las teclas del mismo dejando sin considerar al resto de las teclas. Uno de los problemas que suscita este tipo de meditación y que, en cierta manera limita sus posibilidades, es que, al atender a un solo aspecto del campo de atención, el resto del campo queda casi completamente olvidado e ignorado. Esto, claro está, no aumenta nuestra capacidad de percepción y de integración sino que la limita ampliamente. Tampoco ayuda a disolver la polaridad sujeto-objeto sino que, más bien, la incrementa.

Por supuesto que esta especie de meditación produce significativos beneficios pero, a nuestra manera de ver, no logra acceder a todos los beneficios de que es capaz el ser humano mediante esta práctica.

Algunas técnicas concretas de meditación concentrativa son las siguientes: meditación trascendental, todas las meditaciones que utilizan mantras, el rezo religioso, el “control mental”, etc.

La meditación contemplativa no busca limitar el campo de acceso cognoscitivo sino todo lo contrario. Volviendo al ejemplo anterior del teclado, esta especie de meditación buscará atender a todas las teclas de teclado e incluso ir mas allá del mismo internándose dentro de los ámbitos que no son el teclado mismo como la mesa donde se encuentra el teclado, la habitación, el mundo. Este tipo de meditación conduce a lo que se suele denominar satori o sabiduría de la conciencia.

Nosotros consideramos que la práctica de esta especie de meditación es la más adecuada y completa para el ser humano pues ayuda a incrementar nuestra sensibilidad, integración, conciencia y sabiduría sobre nosotros y sobre el universo. Además, y este hecho no es menor, nos coloca en un camino fértil para que la experiencia de polaridad sujeto-objeto pueda llegar a disolverse.

La doble actividad intelectual

Si bien parece ser que la actividad intelectual del ser humano es una sola y la misma en todos los casos, esto no es verdaderamente así. Se pueden distinguir dos actividades intelectuales diversas del ser humano.

La primera de ellas puede ser llamada Raciocinio y corresponde a la actividad propiamente discursiva en la cual la inteligencia se mueve discurriendo entre conceptos y llegando ocasionalmente a conclusiones a través de ciertas premisas. El raciocinio se mueve constantemente entre los elementos del pensamiento, como yendo de unos a otros de entre ellos.

La segunda  actividad es llamada Intelección directa y corresponde a la actividad intuitiva y aprehensiva mediante la cual el ser humano logra captar de manera directa (sin discurrir) la esencia o naturaleza de las cosas. La intelección directa no discurre entre los elementos del pensamiento sino que, prescindiendo e ignorándolos, logra llegar a captar en un acto simple el qué de las cosas o, lo que es lo mismo, su esencia o naturaleza. Este acto de aprehensión no es siempre de una esencia o naturaleza completa sino que puede ser de una parte limitada  o marginal de la misma.

Con el raciocinio decimos, por ejemplo, que sabiendo que todos los hombres son mortales podemos llegar a la conclusión de que un determinado hombre es mortal. Aquí se presenta una actividad de movimiento del pensamiento entre sus diversos elementos los cuales son en este caso las premisas que se hallan compuestas por conceptos y diversos otros elementos.

Con la intelección, en cambio, podemos ver a un perro y sin discurrir en absoluto podemos decir “es un perro”. Logramos aprehender la esencia o naturaleza del perro en forma directa. La intelección no dice “dado que tiene cuatro patas y ladra es un perro”, lo cual sería discurrir sino que capta y aprehende directamente lo que el perro es.

Características del proceso meditativo

Una primera aproximación al proceso meditativo

Uno de los errores mas comunes en las respuestas a la pregunta ¿para qué sirve la meditación? o ¿cuál es su esencia?, es hacer referencia a algunos resultados del ámbito físico o emocional que puede provocar la misma en el ser humano los cuales, si bien son notablemente importantes, son beneficios adicionales de la meditación y no su finalidad per se.

Entre estos beneficios, muchos de ellos ampliamente difundidos mediante cuidadosas investigaciones, se encuentran la disminución y estabilización en valores normales de la presión sanguínea, el aumento de la actividad intelectual, el aumento de la actividad inmunológica del organismo lo cual implica menor propensión a las enfermedades, la disminución de los contenidos plasmáticos de ciertas hormonas asociadas al stress, etc.

Si bien, como mencionamos anteriormente, estos beneficios son notables e importantes, no son en absoluto la finalidad de la meditación sino beneficios adicionales y secundarios a la práctica de la misma. Me causa mucha gracia escuchar a médicos, psicólogos y psiquiatras recomendar la meditación para alcanzar este tipo de resultados dejando de lado y sin mencionar su finalidad propia y específica. El problema, claro está, no es que se recomiende la meditación de forma incorrecta sino que, muy por el contrario, no se explique su sentido último y esencial. Por supuesto que, y esto se encuentra ampliamente probado, todas las prácticas que ejercita el ser humano sin conocer el sentido último y fundamento de las mismas caen en poco tiempo en desuso y dejan de ser practicadas.

“La perfección del hombre se alcanza
mediante la puesta en acto (o puesta en práctica)
de su potencia cognoscitiva mas perfecta.”
Aristóteles

La meditación es un proceso experiencial cognoscitivo en el cual interviene especialmente la actividad intelectual denominada Intelección directa.

El fundamento y esencia última de la meditación es hacer que el ser humano alcance mayores grados de perfección y plenitud actualizando su potencia cognoscitiva más perfecta, como dice Aristóteles, la cual es su inteligencia. Estos mayores grados de perfección y plenitud implican un mayor conocimiento y toma de conciencia de realidades que se encuentran más allá del mundo físico y que son el fundamento del mismo.

Esto significa que mediante la meditación llegamos al conocimiento de los reinos más significativos del universo los cuales son el estrato fundamental del reino material y de otros reinos menores a los cuales estamos ampliamente acostumbrados y en contacto cotidiano. Su práctica nos introduce de lleno en el ámbito de las realidades más elevadas entendiendo por esto a las realidades existentes en el reino espiritual del universo. Estos reinos “inmateriales” son más perfectos e inclusivos que sus hermanos menores, es decir, los reinos de la materia, el cuerpo, la psique e incluso la mente.

Información sobre la experiencia meditativa

Comenzando a meditar

No intentaremos dar aquí un instructivo del tipo “Aprenda a meditar en 10 minutos” pues la práctica de la meditación debe comenzarse mediante la guía de un maestro espiritual adecuadamente calificado. Sin embargo, intentaremos hacer una fenomenología de la experiencia meditativa para ilustrar los distintos aspectos y estadios de la misma a la vez que intentaremos que pueda llegar a comprender intelectualmente su función y finalidad.

Experiencias meditativas iniciales

Una de las primeras evidencias con las que el meditador incipiente se encuentra es que existe en su actividad intelectual, básicamente mediada por el raciocinio, una gran cantidad de actividad espúrea y aberrante compuesta por aleatorios pensamientos concientes o inconscientes los cuales influyen notablemente nuestra actividad durante la vigilia fuera de la meditación.

Este “charloteo mental” es como un filtro mediante el cual vemos al mundo y, especialmente durante las actividades cotidianas, influyen notablemente el modo en que nos sentimos llegando incluso a identificarnos con es parloteo. Uno de los conceptos básicos que la meditación echará por tierra es la identificación que poseemos con nuestra actividad mental e intelectual. De echo, creemos que aquello que nos caracteriza y define como seres humanos en nuestra mente.

En la meditación, sin embargo, llegamos a la experiencia cognoscitiva de que si podemos observar a esos elementos como en una pantalla no somos nosotros mismos esos elementos sino algo distinto de ellos. Somos un testigo de los mismos. Ya no podremos identificarnos con nuestra mente pues llegaremos a la evidencia contundente de que somos aquél que ve los procesos mentales y que no somos, por ende, la mente misma.

Estas experiencias meditativas iniciales se caracterizan por permitirnos estar “como en el cine mirando una película”. La película que miramos asombrados esta compuesta por la gran cantidad de contenidos mentales que van y vienen y que de desplazan de aquí para allá sin rumbo ni sentido aparente.

El testigo que mira esa película, el cual somos nosotros mismos, se des identifica de todos esos elementos mentales sabiendo que él no es ellos. Esto implica un gran avance cognoscitivo de la conciencia pues dejamos de cargar con elementos que creíamos que eran necesarios para nosotros.

Así llegamos a la comprensión de que existe en nuestro ser un núcleo esencial, un testigo de todo lo que pasa pero que no es todo lo que pasa, donde encontramos paz, plenitud y descanso.

Por primera vez en nuestras vidas encontramos, tal vez, un verdadero refugio seguro y permanente donde descansar y contemplar, es decir, donde llevar a cabo las actividades esencialmente espirituales del ser humano. Y, vaya paradoja, este refugio se encuentra en nuestro interior y no hay que pagar tarifa cinco estrellas para acceder a el. Habiendo trascendido la estructura mental con la cual nos hallábamos identificados, la meditación nos abre de par en par las puertas para acceder al conocimiento de quién somos verdaderamente.

En esta dimensión inicial de la meditación comenzamos a descubrir que no somos quienes creíamos que éramos cuando nos identificábamos con los contenidos y el parloteo mental sino que somos algo mas profundo, esencial, permanente y perfecto que eso. ¡Que buena noticia!

Empezamos, por primera vez en nuestra vida, a descubrir la grandeza que duerme dentro nuestro y lo extraordinario y perfecto que es el ser humano.

El conocimiento experiencial de este tipo de hechos no puede más que llenarnos de paz y felicidad, además de ofrecernos un espectro más amplio del conocimiento de la concepción lo que es el ser humano, su sentido y el del mismo universo.

En muchas tradiciones filosóficas a toda esa actividad mental espúrea con la que nos identificábamos antes de tener esta experiencia meditativa se la denomina Ego. Si lo tomamos en este sentido, con estas experiencias meditativas el ego comprendido de esta forma comienza a morir hasta desaparecer. Y esto es una buena noticia pues lo que muere es la ilusión de que nosotros éramos solamente eso.

Ahora hemos descubierto no solo que no somos eso sino que empezamos a vislumbrar que somos algo mucho más grandioso de lo que jamás nos hubiéramos imaginado.

La expansión conciente a través de la meditación

La expansión de la conciencia y de nuestra identidad

Si ya no nos identificamos con nuestro ego en el sentido de que advertimos que no somos eso, comenzaremos a identificarnos con ese sujeto testigo mas permanente y estable del cual hablábamos anteriormente.

Ya no somos ni nos identificamos como siendo “un manojo de pensamientos encontrados” sino un testigo permanente de ellos. La toma de conciencia sobre la existencia de este sujeto-testigo logra expandir la conciencia de quienes somos en realidad llegando a vislumbrar que formamos parte de una comunidad universal de seres con un estrato, fundamento y origen común. En este punto preciso comienza a expandirse la noción sobre la dignidad del ser humano y sus fundamentos. Y no solamente los de el mismo sino la de todos los seres existentes.

Comenzamos a darnos cuenta que el materialismo que dominó nuestra vida hasta este momento comienza a desvanecerse y desintegrarse. Comenzamos a vislumbrar la evidencia de que no somos solamente “este cuerpo” sino que también somos el sustrato inmaterial que lo anima. Justamente alma en lengua latina se dice “anima” o, lo que es lo mismo, “lo que anima (desde adentro)”.

De esta manera el ser humano comienza a mostrar todas sus dimensiones entre las que encontramos la material-corpórea, la psíquica-emocional, la mental y la espiritual. La comprensión de que el ser humano no es unidimensional sino multidimensional nos salva de caer en alguno de los reduccionismos tan comunes de nuestros días.

Entre los reduccionismos más comunes, algunos de ellos ampliamente utilizados por los medios masivos de comunicación y por la publicidad, encontramos al materialismo que pretende reducir al ser humano a su estrato o dimensión material. Cuando el ser humano es considerado de esta manera lo único importante para el mismo es su “superficie”, es decir, su aspecto exterior. Convertir a las modas, a las cirugías estéticas y al culto a la belleza exterior en lo más importante para el ser humano es alimentar el mencionado reduccionismo materialista.

No estamos diciendo que las “superficies” no sean importantes sino que no son lo más importante o a lo que todo el resto del ser humano ha de reducirse. Lo exterior y material del ser humano debe encontrar su importancia dentro de otras dimensiones humanas tan o más importantes que ella en función de jerarquías que le son propias.

La meditación avanzada

La experiencia avanzada de meditación

Si hasta aquí se ha sentido como en la montaña rusa debo decirle que esto no es todo. Aún hay mucho más.

Cuando la práctica de la meditación se torna un hábito comenzamos a desarrollar cierta destreza en el “atestiguar” del testigo de tal manera que cada vez vamos siendo más conciente de realidades cada vez más sutiles de nosotros mismos y del universo.

En un determinado momento la “pantalla de cine” que el testigo atestigua no posee ninguna película. En este momento la mente-ego ha cesado completamente su actividad lo que nos permite percibir el sustrato mismo y común entre la película del cine y el testigo.

Esto significa que el testigo descubre un sustrato completo de plenitud pero ausente de formas, de ideas o de elementos. No hay allí nada para ver y sin embargo allí esta todo pues ese es el escenario en el que todo ocurre. Llegamos, por primera vez, a la aprehensión del sustrato último de toda experiencia. Allí es justamente donde las experiencias ocurren, lo cual significa que hemos trascendido el estrato tradicional de la experiencia.

La única manera de ilustrar ese estado es solamente mediante metáforas. A mi me da la especial sensación de estar en un basto océano iluminado con una tenue luz, completamente pleno y perfecto.

Algunas filosofías orientales llaman a estos estados “vacuidad” pues allí no hay nada que ver en el sentido de que no hay formas, seres o elementos mentales que apreciar. Todo es como un gran escenario perfecto y pleno pero sin nada que apreciar sobre el mismo.

Evidentemente, como podrá apreciar el lector, la intención de ilustrar con palabras estos estados es sumamente difícil y solamente se puede dar una aproximación cognoscitiva mediante el uso de metáforas.

La conciencia radical de este estado nos transmite la certeza de que esa “vacuidad” o “sustrato” es común y esencial a nosotros de tal manera que podemos pensar que somos parte de eso. Ese estrato no es de este mundo sino de todos los mundos, es algo completamente presente, perfecto, eterno y radical y, sin embargo, es como si fuera nada.

¿Cómo sentirse separado de la trama íntima del universo luego de tamaña experiencia?

La cumbre del proceso meditativo

Si somos cuidadosos en el análisis del proceso meditativo que hemos explicado hasta aquí, nos puede dar la idea de que hay un progresivo alejarse del mundo de la forma o mundo manifiesto. Sin embargo, la cumbre del proceso meditativo implica la integración de los elementos que anteriormente se mostraban separados, a saber, el testigo, el sustrato, la vacuidad, etc.

El proceso meditativo alcanza su punto culmine cuando el testigo se reconoce como un canal a través del cual ocurre la manifestación del mundo. El testigo y todo lo existente es, a la vez, una realidad en si misma y una realidad a través de la cual se conforma el mundo. Todos los seres manifiestan su conexión ineludible con un sustrato de “ser” común a todos ellos a la vez que ellos mismos sirven como canales de manifestación. El testigo ya no es, en este estrato, el que experimenta el “sustrato” sino que, más bien, es como una especie de apertura a través de la cual el sustrato se manifiesta. Somos algo propio en nosotros mismos pero a la vez somos el canal a través del cual algo, que no somos nosotros, viene a traer algo de si al mundo.

Maestro Juan Domingo Acosta

jueves, 25 de diciembre de 2008

Las pirámides del cerebro

 

Apuntes críticos sobre "el poder de la mente"
(Tribuna escéptica sobre pseudoneurociencias)

21 abril 2008

Epilepsia y espiritualidad... ¡sólo si Dios lo concede!

Se ha escrito mucho sobre epilepsia y experiencias religiosas. Recientemente he leído un artículo “Spirituality and Religión in Epilepsy” en el que he descubierto algo interesante. Y es que las experiencias religiosas provocadas por las crisis epilépticas pueden ser de diferentes tipos según el momento en el que ocurren. Así por ejemplo, durante las crisis propiamente dichas, las experiencias religiosas pueden mostrarse como experiencias extáticas y pueden ir acompañadas de fenómenos autoscópicos, como el de verse a uno mismo fuera del cuerpo. Por el contrario, durante los periodos que comienzan después de una crisis, pueden darse alucinaciones y conversiones religiosas. Estos periodos pueden prolongarse horas. Se describe el caso de un hombre que aseguraba que “Dios le había enviado una visión como medio para conseguir su conversión (...)”. Sin embargo, los periodos comprendidos entre crisis y crisis, parecen más relacionados con el ensalzamiento de las convicciones religiosas (hiper-religiosidad). Esto podría significar un fuerte sentido del destino o una potenciación de las creencias morales. Según los autores del artículo, que mencionan otros estudios realizados con grupos numerosos de pacientes, el porcentaje de individuos que tiene estas experiencias es bajo, pero su número está subestimado.
¿Por qué es tan interesante la relación entre las experiencias religiosas y las crisis epilépticas? ¿Porque algunos manipuladores tratan de conspirar contra la “evidente” existencia de Dios? ¿ O por una inercia reduccionista que tiende a deshumanizar la sociedad? No, nada más lejos de eso. Una crisis epiléptica se produce cuando grupos de neuronas de nuestro cerebro descargan de manera excesiva y simultánea. Lo interesante es que dependiendo de dónde se localicen en el cerebro las neuronas con actividad anómala (foco epiléptico) así serán los signos que sufrirá el individuo. Así por ejemplo, tomando el caso de las crisis denominadas focales, un foco epiléptico en la corteza motora producirá signos motores durante una crisis (cambios posturales, contracciones musculares o movimientos en extremidades). Si el foco se localiza en la corteza sensorial, el paciente tendrá sensaciones “extrañas” (alucinaciones gustativas, auditivas, táctiles...). Si el foco afecta a áreas corticales de asociación (cortezas prefrontal, parietotemporal) los fenómenos pueden ser más complejos (deja-vu, cambios de humor, distorsión del tiempo). En ocasiones, tan complejos como experiencias religiosas o cambios en la conducta espiritual o moral.
Dicho de otra manera, los cambios en la actividad de las neuronas de nuestro cerebro son los responsables desde de que movamos un pie, sintamos un olor determinado o tengamos una emoción, hasta que hagamos un juicio moral. Y, lógicamente, también de que experimentemos un éxtasis místico. Lo que ocurre es que esto último se puede hacer más patente a través de la epilepsia.
Aparentemente, estos estudios aportan datos, y los datos son como son, no deshumanizan, solo hacen pensar y ayudan a entender el mundo que nos rodea. Pero no todo el mundo piensa así. En otro artículo que leí en paralelo, “¿Dios en el cerebro?”, el autor comenta lo siguiente acerca de los éxtasis místicos (la cursiva es mía):
"(...) Estos éxtasis, lógicamente, no los experimentan todos aquellos que hacen meditación sino muy pocos, los que Dios se lo concede cuando quiere. Los místicos, desde luego, no se prestarían a que registraran su actividad cerebral con alguno de los métodos de neuroimagen. No lo harían, por un lado, por humildad y, en segundo, porque nadie sabe cuando pueden tener lugar. Además, por ocurrir fuera del cuerpo, no se registraría ningún cambio en la actividad bioeléctrica del cerebro (...)"
Y termina el artículo con la siguiente conclusión:
"Los neurocientíficos ateos, al no admitir la existencia de Dios, ni que el hombre sea un ser dotado de alma espiritual, se ven obligados a una interpretación sesgada de los hechos que trascienden la materia: tienen que explicar las experiencias religiosas y el estado místico como simple actividad del cerebro. Son, pues, según ellos, los que meditan y los místicos quienes, a partir de unos simples fenómenos neurobiológicos, crean a Dios. Es habitual que los reduccionistas no se planteen si su postura es acientífica, al admitir como única realidad la materia, más bien sucede lo contrario, toman a los que, además de la "fisis", piensan que existe lo metafísico, como acientíficos, incluso de forma velada los llegan a considerar retrasados mentales. No quieren darse cuenta de que, para que fueran admitidas como científicas sus conclusiones, tienen que demostrarlas experimentalmente, y son numerosos los hechos, no sólo en lo que respecta a la actividad mental sino también en la evolución, que no son capaces de demostrarlos ni lo podrán demostrar desde su visión reduccionista".
¿No es más sesgado y acientífico asumir la existencia de algo sobrenatural (Dios) que “concederá los éxtasis” a quien considere oportuno? ¿O asumir que “por ocurrir fuera del cuerpo no se registrará actividad cerebral”, en caso de que un místico accediera a realizarse pruebas en su cerebro? La relación causal “actividad neuronal – conducta” implica a toda la gama de nuestros comportamientos, sin exclusión, incluidas las experiencias religiosas. ¿O es que la actividad de nuestro cerebro sólo sirve para conductas más “mundanas”, como movernos o percibir estímulos? ¿No será que algunos están predispuestos a que todo lo que tenga que ver con Dios o lo espiritual no es objeto de estudio humano? ¿En base a qué? ¿Admitiría el autor de dicho artículo conclusiones exactamente idénticas a la suya (literalmente basada en los mismo argumentos) acerca de experiencias no religiosas?
1.- Los neurocientíficos no creyentes, al no admitir la existencia de espíritus, ni que el hombre sea un ser dotado de alma espiritual, se ven obligados a una interpretación sesgada de los hechos que trascienden la materia: tienen que explicar las experiencias paranormales y el estado de trance como simple actividad del cerebro. Son, pues, según ellos, los contactados y los médium quienes, a partir de unos simples fenómenos neurobiológicos, crean a los espíritus (...)
2.- Los neurocientíficos no creyentes, al no admitir la existencia de extraterrestres, ni que el hombre sea un ser dotado de capacidades paranormales, se ven obligados a una interpretación sesgada de los hechos que trascienden la materia: tienen que explicar las experiencias con extraterrestres y abducciones como simple actividad del cerebro. Son, pues, según ellos, los contactados y los abducidos quienes, a partir de unos simples fenómenos neurobiológicos, crean a los extraterrestres. (...)

 

http://piramidescerebro.blogspot.com/2008/04/epilepsia-y-espiritualidad-slo-si-dios.html

miércoles, 24 de diciembre de 2008

La piedra que falta

Uno de los grandes monumentos de la ciudad de Kyoto es un jardín zen: una superficie de arena que contiene 15 rocas. El jardín original tenía 16 rocas.
Cuenta la leyenda que, tan pronto como el jardinero terminó su obra, llamó al emperador para contemplarla.


-¡Magnífico! -dijo el emperador. -Es el más hermoso del Japón. Y ésta es la más bella roca del jardín.
Inmediatamente el jardinero sacó del jardín la piedra que el emperador tanto había apreciado y la tiró. -Ahora el jardín está perfecto -dijo al emperador.
-No existe nada que sobresalga y así puede ser visto en toda su armonía.

Un jardín, como la vida, tiene que ser visto en su totalidad. Si nos detenemos en la belleza de un detalle, todo el resto parecerá feo.

El poder de la mente...

 

Enviado por Florencia Seguel el 18/06/2008 a las 11:43

Deberíamos aprender a serenarnos y tomarnos las cosas con mayor tranquilidad si queremos ser felices y tener buena salud. Todos tenemos el mismo problema, se llama "mente". Como la creación del Dr. Frankestein, cuando nuestra mente escapa a nuestro control y "actúa por su cuenta", puede ser, como mínimo, una cosa molesta y, en el peor de los casos, monstruos. En el mejor de los casos, puede hacer que nos sintamos molestos, tensos, inquietos, incapaces de relajarnos y disfrutar. En el peor de los casos, podemos convertirnos en enfermos, delincuentes o dementes. Después de todo, ¿qué es la neurosis sino la persecución de nosotros mismos por nuestra mente, y qué es psicosis sino la locura homicida de la mente en acción?

Meditar es experimentar el alivio del desasosiego y de la cháchara constante de la mente para sentir el silencio y la paz interior. Hay muchas maneras de lograr esto en otro apartado sugeriremos técnicas de meditación (accesos hacia esa paz interior) con las que podremos experimentar para ver cual se adecua a nosotros mismos.

En realidad, "la mente" como entidad no existe. Si observamos, sólo existe una sucesión de pensamientos que es más o menos automática. Estos pensamientos surgen como burbujas salidas de ninguna parte. Algunos nos resultan agradables, otros desagradables y otros neutrales en contenido de sentimiento. A veces suelen desaparecer casi de inmediato, otras veces insisten en perdurar en nuestra consciencia, clamando por nuestra atención o acción, de manera obsesionante o persecutoria. Puesto que el sentimiento sigue al pensamiento, puede hacernos sentir cualquier cosa, desde feliz, satisfecho/a o eufórico/a, a deprimido/a desesperado/a o paranoico/a.

Estos pensamientos que, de buen o mal grado, entran en nuestras cabezas afectan a nuestros estados de ánimo, y puesto que lo que decidimos y hacemos habitualmente surge de lo que estamos sintiendo, también afectan a nuestras acciones y reacciones hacia los demás. Por consiguiente, nuestros pensamientos nos manipulan como a títeres. Cuando un pensamiento se apodera de nosotros, nos sentimos excitados; en otras ocasiones somos presa del pánico. Al recordar viejas ofensas sentimos aparecer la misma antigua ira, como si todo estuviese sucediendo de nuevo. Nuestros pensamientos nos impulsan: vamos de arriba a abajo, damos vueltas y vueltas, de un lado a otro como ratones en una rueda de molino.

El origen de toda desdicha humana comienza como un pensamiento antes de ejecutarse y de manifestarse en el plano material. Y la meditación es la única forma que tenemos para superar el dominio absoluto que nuestro pensamiento tiene sobre nuestra experiencia y nuestra manera de estar en el mundo.

La esencia de "liberarse del engranaje" es romper la identificación de nosotros/as mismos/as con nuestros pensamientos para parecernos menos a robots y dejar de ser conducidos por ellos. Darse cuenta del ser que vive detrás del pensamiento, de cómo se crea el pensador con los pensamientos es tremendamente liberador. Conseguimos comprender que no tenemos por que ser perturbados por ninguna película de desastres que se proyecte en la pantalla de la mente, por recuerdos del pasado cargados de melancolía o fantasías del futuro preñadas de fatalidad. Los problemas pueden perdurar, pero ahora llegan a ser hechos que tienen que ser manejados, y serán manejados de manera más eficaz si son vistos con claridad más que a través de la bruma de sentimientos que suele reunirse en torno a ellos.

La meditación nos permite ver lo que es real más claramente, experimentarlo más directamente, responder a ello en forma más apropiada tal como el hecho es ahora, sin ser perturbados por lo que nos dicen nuestras mentes acerca de lo que podría o debería suceder, o de lo que aconteció la última vez. Pues nuestras mentes no están en el aquí y en el ahora, sino que se hayan detenidas en el pasado o en el futuro. Tal vez lo más importante que la meditación regular hace por nosotros/as es incrementar nuestra capacidad para vivir en el momento, realzando nuestra experiencia de lo que está sucediéndonos. En realidad nos ayuda a "perder nuestras mentes y llegar a nuestros sentidos"; otro modo de decirlo es que nos hace sentir más vivos, más plenamente "aquí y ahora".

 

 

http://consecuencias.bligoo.com/content/view/213718/El_poder_de_la_mente.html

martes, 23 de diciembre de 2008

DOMINIO ACTIVO


1.- ESCUCHA LA SABIDURIA DE TU CUERPO
El cuerpo se expresa por señales de comodidad e incomodidad, es necesario saber reconocerlas y actuar en concordancia.
Aunque no seamos conscientes de ello, cada actitud, cada conducta nuestra, la hemos elegido.
Cada cosa que hagas, toma conciencia de ello y pregunta a tu cuerpo que siente al respecto.
Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado.
Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.
2.- VIVE EN EL PRESENTE
El presente es en realidad el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello, luego déjalo pasar.
El presente es exactamente como ha debido ser. Cada momento presente refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, a esta reacción física precisa.
Este momento es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, fluye y sé uno con él.
3.- DEDICALE TIEMPO AL SILENCIO INTERNO
La meditación no solo propicia el silencio interno, sino que es por definición el silencio interno, es el ejercicio de permitir al cerebro descansar completamente los pensamientos. En esos momentos de silencio cerebral, toma conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura.
Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por la intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que te conviene o no te conviene.
4.- RENUNCIA TODA NECESIDAD DE APROBACION EXTERNA
Solo tu eres juez de tu valor; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.
5.- NO LUCHES CONTRA TI MISMO
Cuando te descubras reaccionando con enojo en oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que solo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncias a ese enojo, podrás entonces sacarlo y comenzarás a cooperar con el flujo del Universo.
6.- RECUERDA QUE EL MUNDO DE AFUERA SOLO RELFLEJA TU MUNDO DE DENTRO
Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior.
Lo que más detestas es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti.
Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo.
Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.
7.- LIBERATE DE LA CARGA DE LOS JUICIOS
Sin juicios que emitas y sin permitir que los juicios de otros te afecten, comenzarás a disfrutar una sanadora ligereza. Al juzgar impones tu concepto personal del bien y del mal, a situaciones que simplemente son todo, absolutamente todo, se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas, te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar.
Cuando juzgas a otros, solo reflejas tu falta de aceptación. Recuerda que cada persona a la que perdonas aumenta tu amor hacia ti mismo, hacia los demás y hacia todo lo que te rodea.
Perdonar en realidad es aceptar al otro y las circunstancias tal como son, sin expectativa alguna, sin juzgarlas y sin intentar cambiarlas.
8.- NO CONTAMINES TU VIDA CON TOXINAS
No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones toxicas. Tu cuerpo no es solo un sistema de mantenimiento de la vida, es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución.
La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.
9.- REEMPLAZA LA CONDUCTA QUE MOTIVA EL MIEDO POR LA CONDUCTA QUE MOTIVA EL AMOR
El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, y al tomar conciencia de que dicho suceso ocurrió en el pasado, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita.
Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabarás con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad en tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.
10.- COMPRENDE QUE EL MUNDO FISICO ES SOLO EL ESPEJO DE UNA INTELIGENCIA MAS PROFUNDA
La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizado del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte vivir con una mente teórica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.